Esta traición cínica y descabellada es una muestra más de las miserias de los sultanatos, califatos y monarquías que solo buscan los intereses mundanales obedeciendo “Las órdenes de todo tirano desviado” (Corán: 11:59) haciendo pactos con los opresores en desmedro de los palestinos cuando Dios dice que "no ama a nadie que sea traidor contumaz, desagradecido". (Corán 22:38)