Golam Ahmad, el fundador de la Secta Ahmadiyya, ha proclamado en diferentes ocasiones que ha sido designado por parte Dios como profeta. En el primer momento anunció que se le inspira por parte Dios, sin proclamación de ser un profeta o un sucesor (califa o walí). Posteriormente en segundo momento dijo que Dios levanta a una persona cada cien años para renovar la religión de esta nación, y luego anunció que puesto que la cadena de la profecía divina se finalizó con el Profeta del Islam, la cadena de la sucesoria (califato) del Profeta del Islam se ha acabado por medio de su propia persona –Golam Ahmad-. Por lo tanto, él, se le denominó el Sello de los Sucesores del Profeta del Islam, a lo cual no lo siguiera otro sucesor sino que prometiera su lealtad. Golam Ahmad quiso que el califato continuará en el Islam ya que seguía el linaje de los Hijos de Israel, y puesto que Dios no le había informado los nombres de los califas anteriores, no tenía conocimiento pero tenía fe en ellos implícitamente.