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Ayatola M. Rei Shahri

By admin , 23 June 2019

Particularidades del Sistema Judicial Islámico (I)

 

Particularidades del Sistema Judicial Islámico (I)

 Huyyatulislam Muhammadi Rai Shahrí

Traducción del persa: Shaij Feisal Morhell

En tiempos del Profeta (BP) no existieron juzgados como los existentes en la actualidad; en otras palabras, no existió un poder Judicial diferenciado del poder Ejecutivo y del Legislativo, con los amplios equipamientos y facultades de hoy en día. Es más, la división del estado en tres poderes es algo que básicamente no tiene precedentes en la historia del Islam.

La división de los poderes del estado en Ejecutivo, Judicial y Legislativo no es una clasificación islámica, aun cuando para ordenar los asuntos, esta división que existe actualmente en la República Islámica no sea contraria al Islam.

Lo que en el Islam se puede exponer en relación a estos poderes es que: el Poder Legislativo consiste en la revelación, el Judicial en los representantes de la revelación, y el Ejecutivo en el estado y sus funcionarios, que no tienen oficialidad sin la intervención de los representantes divinos; pero no se puede afirmar que tal separación de poderes tenga un carácter islámico.

Al comienzo de la misión profética, cuando el número de musulmanes era escaso, naturalmente, había muy pocos casos de carácter judicial, por lo que no existía la necesidad de un aparato judicial, sino que en los casos pertinentes, era la persona del Profeta (BP) la que emitía los juicios.

Tras la emigración a Medina y haberse extendido paulatinamente la influencia del Islam a las tribus árabes, aumentaron los requerimientos de  la sociedad islámica al respecto, de forma que, poco a poco, al Mensajero del Islam (BP) no le quedaba tiempo para juzgar personalmente en todos los casos.

Aparentemente, la primera persona a la que el Profeta (BP) designó como juez fue el Imam Ali (P).

El mismo Imam (P) se refiere a su envío como juez al Yemen de la siguiente manera:

El Mensajero de Allah (BP) me comisionó como juez del Yemen. Yo le dije: “¡Oh Mensajero de Allah! Soy joven y tú me envías como juez en medio de personas de edad y experiencia”. El Profeta respondió: “Allah te guiará para reconocer la verdad y afianzará tu lengua para establecer aquello que determines. Cuando ambas partes de un litigio se encuentren sentadas ante ti, no juzgues antes de escuchar a la otra parte así como escuchaste a la primera, puesto que en los asuntos judiciales es lo adecuado para determinar una sentencia”[1]. De esa manera fui designado como juez, cargo que detento hasta el presente”.

El ámbito del gobierno islámico se extendía mientras continuaba la carencia de medios para establecer un aparato judicial. De esa manera, el Profeta del Islam (BP) se vio enfrentado a una grave insuficiencia de personal judicial, razón por la que, en casos necesarios, designó a personas poco experimentadas que sólo tenían conocimientos primarios sobre el sistema judicial del Islam, a las que se les daba las indicaciones necesarias para que pudieran cumplir con su cargo.

Uno de esos casos, fue el envío como juez de Mu‘qil Ibn Iasar. Mu‘qil mismo expresa:

El Mensajero de Allah (BP) me comisionó como juez para mi propia gente. Dije: “¡Oh Mensajero de Allah! No veo en mí la preparación para esa responsabilidad”. El Profeta (BP) expresó: “No hay inconveniente. Allah ayuda al juez mientras éste no viole en forma intencionada los derechos de la gente” (repitiendo esta última frase tres veces)”.[2]

Es evidente que si el Mensajero de Allah (BP) hubiera tenido la gente suficiente que runiera las condiciones idoneas, nunca hubiera designado a personas como Mu‘qal, quien personalmente reconocía no estar versado en los asuntos judiciales.

Los Juicios en Presencia del Profeta (BP)

Paulatinamente, la tarea del Profeta (BP) fue tanta que con dificultad podía ocuparse de los casos. Por eso, a fin de educar a personas para tal tarea, fue necesario que los comisionara para juzgar, en la misma ciudad de Medina, e incluso en su presencia.

Uno de estos casos es narrado por ‘Uqbah Ibn ‘Amir, quien dice:

Un día me encontraba ante el Profeta (BP), cuando dos personas,  que eran las partes de un pleito, se dirigieron a él (BP) para que juzgara entre ellos. El Profeta (BP) me dijo que fuera yo el que juzgara. Dije: “¡Oh Mensajero de Allah! Tú eres más apropiado para ello”. Dijo (BP): “¡Juzga entre ellos!”. Dije: “¿En base a qué debo hacerlo?”. Dijo (BP): “Esfuérzate en juzgar mediante lo que constituye la verdad y las normas divinas. Luego de ello, si no te equivocas, y tu sentencia se corresponde con la realidad, tendrás diez recompensas, y si te equivocas, sólo tendrás una”.[3]

Hasta la desaparición del Profeta (BP), el mundo del Islam carecía de una estructura judicial ordenada.

Esta situación perduró durante el califato de Abu Bakr, y hasta mediados del gobierno de ‘Umar.

Ibn Jaldún escribe a este respecto lo siguiente:

El cargo de juez es una de las funciones del califa, puesto que sirve para dirimir las desavenencias entre la gente, en el sentido de que sus acusaciones contra otros sean solucionadas, y cesen las controversias y discusiones. Ello debe ser realizado conforme a las normas de la shari‘ah que se extraen del Libro de Allah y la Tradición del Profeta (BP). Es por eso que se contaba entre las funciones y tareas comunes del califa. Los califas, en los primeros tiempos del Islam, se investían a sí mismos con ese cargo, y no lo delegaban”.[4]

A mediados del califato de ‘Umar, durante el cual los musulmanes obtuvieron grandes conquistas y comenzaban a establecerse como un gran poder en el mundo, cuanto más se extendía el dominio del estado islámico, y la vida simple de los musulmanes iba adquiriendo tintes de bonanza, aumentaron las transgresiones sobre los derechos de los demás,  y los pleitos judiciales.

Esa es la razón por la que ‘Umar se planteó establecer un sistema oficial de justicia a lo largo del estado.

Ibn Jaldún escribe:

El primer califa que delego esta función en otro fue ‘Umar, quien comisionó a Abud Darda’ en Medina para ayudarle, a Shuraih en Basra y a Abu Musa Al-Ash‘ari en Kufa....[5]

Poco a poco, fue designando un juez para cada ciudad.

Los Juzgados de Comienzos del Islam

El decir que a mediados del gobierno de ‘Umar, había un sistema judicial de carácter oficial, no significa que la sociedad islámica de ese entonces disfrutara de una completa estructura administrativa, ya que los elementos judiciales de entonces eran bastantes simples y primarios:

“La casa del juez era también el juzgado. Tras un tiempo, los jueces eligieron las mezquitas para realizar su función, y en las tardes se ocupaban de los casos de la gente, incluyendo a Ahludh dhimmah y a los no musulmanes en general. Durante los tiempos del Profeta (BP), de Abu Bakr y de ‘Umar, las mezquitas no sólo servían de juzgado, sino también de prisión, pero el Imam Ali (P) durante su califato, dispuso la prisión aparte”.[6]

No existía investigación, ni elaboración de expedientes, sino que las partes en disputa se presentaban en la casa del juez o en la mezquita, junto con sus pruebas, que generalmente consistían en testigos o juramentos, emitiendo el juez una sentencia en esa misma sesión.

El Problema del Aparato Judicial de ‘Umar

El problema del sistema judicial que ‘Umar estableció, consistía en que los jueces carecían de las condiciones que la ley divina dispone. Muchas veces ocurría que el juez no sabía cuál era la norma del Islam respecto a una cuestión y cómo debía ser su decisión, incluso en muchos situaciones en que el caso se dirigía a la persona de ‘Umar mismo, éste tampoco podía emitir un juicio categórico y ordenaba que se dirigieran al Imam Ali (P). En relación a esto, repetidas veces ‘Umar expresó: “¡Dios mío! ¡No me enfrentes a un dilema para el cual no esté Abul Hasan!”.[7] También es sabido que decía: “Si no fuera por Ali ‘Umar hubiera perecido”, y: “El más capacitado como juez entre nosotros es Ali”.[8]

El Sistema judicial del Islam en la Época del Imam Ali (P)

Los juzgados que ‘Umar había implementado permanecieron de esa forma hasta la época de Amir Al-Mu’minin Ali (P), e incluso en algunos casos con los mismos jueces.

Después de que el Imam asumiera al poder, se enfrentó a dos problemas fundamentales, puesto que no podía eliminar los juzgados existentes, ni tampoco permitir que el sistema continuara de esa manera. Si eliminaba los juzgados, ¿cómo cubriría las crecientes necesidades de justicia del estado islámico? Y si no los eliminaba permanecerían en su puesto jueces incompetentes.

La solución del Imam (P) fue confirmar a los jueces en su puesto, puesto que no tenía otro remedio, pero prohibiendoles hacer efectivas  las sentencias antes de ser aprobadas por él mismo, algo análogo a lo que sucede hoy en día con sentencias como incautación de bienes o ejecución, que deben ser aprobadas por el tribunal superior.

Uno de los casos que fue registrado en los libros de hadices y de historia, es la confirmación en su puesto de Shuraih, que ostentaba el cargo de juez desde la época de ‘Umar, y que hasta la llegada del Imam Ali (P) al poder, era un juez con plenos poderes, cuyas sentencias se hacían efectivas inmediatamente después de que las emitía. Pero luego el Imam (P) limitó sus facultades, corroborándolo en su puesto con la condición de que no ejecutara una norma antes de consultarle.

El Imam As-Sadiq (P) dijo el relación a esto:

لمّا ولّى أميرُ المُؤْمِنينَ عَلَيهِ السَّلامِ شُرَيْحاً القَضاءَ اِشتَرَطَ عَلَيْهِ أنْ لا يُنْفِذَ الْقَضاءَ حَتَّى َعْرُضَهُ عَلَيْه.

Cuando Amir Al-Mu’minin Ali (P) encargó a Shuraih los asuntos judiciales, le puso como condición que no hiciera efectivo el juicio hasta que no se lo expusiese.[9]

Salamah Ibn Kuhail dice que escuchó a Amir Al-Mu’minin (P) decirle a Shuraih lo siguiente:

...إيّاكَ أن تُنْفِذَ قَضِيَّةً في قِصاصٍ، أوْ حَدٍّ مِنْ حُدودِ اللهِ، أوْ حَقٍّ مِنْ حُقوقِ الْمُسْلِمينَ حَتَّى تَعْرُضَ عَلَيّ...

¡Guárdate de ejecutar un caso en que haya que aplicar el Talión, un hadd, o un haqq o derecho de entre los derechos de los musulmanes, hasta que me lo expongas...![10]

Entre los esfuerzos del Imam (P) por corregir las deficiencias, está su orden, a los gobernadores de las diferentes regiones, de reconocer a las personas que reunían las condiciones de idoneidad, y disponerlas a cargo de los asuntos judiciales del estado. Él se encontraba realizando esa gran tarea cuando fue asesinado por los hipócritas mientras estaba dirigiendo el rezo en el mihrab u hornacina de la mezquita. Con su martirio, el destino de la sociedad islámica en general y el del sistema judicial del Islam en particular, cayó en manos de gentes que, en nombre del Islam, cometieron crímenes que ennegrecieron su historia.

Las Particularidades de un Juicio en el Islam

El vocablo Qada’ (قضاء)  en el idioma árabe, tiene significados diferentes. El autor de Yawahirul Kalam al inicio del capítulo Al-Qada’, menciona hasta diez significados para este vocablo,[11] pero lo que compete a nuestro estudio es el Qada’ con el significado de juicio o sentencia.

Cuando los magos del Faraón vieron que el bastón de Moisés (P) se convirtió en un dragón que tragó sus ilusiones con forma de serpientes, adquirieron la certeza de que Moisés (P) era en realidad Profeta de Allah (BP), y creyeron en su Mensaje. El Faraón enfurecido sentenció que les cortaran una mano y un pie opuestos, y que los crucificaran.

Luego de ser emitida la sentencia, los magos dijeron:

لَنْ نُؤْثِرَكَ عَلى ما جاءَنا مِنَ الْبَيِّناتِ وَ الَّذي فَطَرَنا فاقْضِ ما أَنْتَ قاضٍ

طه / 72

«¡Por Aquel que nos ha creado! Que no te preferiremos por sobre las evidencias que nos han llegado. ¡Emite el juicio que te plazca!»

(Ta-Ha: 20 / 72)

Como se puede observar, aquí se usa el vocablo Qada’ con el sentido de sentencia, pero la acepción de este término para los ulama es: “Potestad para emitir un juicio, que el gobierno islámico delega en personas que poseen la idoneidad para ello”. A veces, se lo usa como sinónimo de hukm, que es el juicio mismo.

La Diferencia entre Fatua y Qada’

La Fatua es un juicio emitido. El Qada’ también. El Mufti tiene la potestad para emitir un juicio. El Qadi también. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre ambos?

1- El Qadi es quien hace efectiva una fatua

Aun cuando tanto la Fatua como el Qada’ tienen el significado de “juicio”, la diferencia consiste en que el Hukm en relación a la Fatua es general, y en relación al Qada’, es particular. El Hukm en relación a la Fatua es una ley, mientras que en relación al Qada’ es la efectivización de dicha ley. El Mufti es quien deduce una ley divina, mientras que el Qadi es el que la ejecuta. El Mufti es quien expone el hecho de que es ilícito violar los derechos de los demás, mientras que el Qadi es quien devuelve un derecho a su dueño.

2- La sentencia de un Qadi rige sobre un Mufti

Otra diferencia entre el Qada y la Fatua es que el dictámen de un Faqih o Mufti, no es aplicable para otro Mufti ni para quienes siguen las enseñanzas de este último. En cambio, el Qada’ y el Hukm de un Qadi no sólo es aplicable para otro Faqih o Mufti, sino que incluso su acatamiento es indispensable, aun cuando no sea acorde a su propio dictamen u opinión.

El Qada’ en el Islam

Desde el punto de vista islámico, la posición de Juez, así como es  una de las más delicadas e importantes, es a la vez una de las más comprometidas. En el Islam el Juez es un representante de Allah y una persona de virtud y méritos, aunque también puede ser catalogado como una de las peores bestias. En magníficas expresiones, el Imam Ali (P) se dirige al qadi Shuraih de la siguiente manera:

يا شُرَيْح! قَدْ جَلَسْتَ مَجْلِساَ لا يَجْلِسُ فيهِ إلاّ نَبِيٌّ أَوْ وَصِيٌّ أَوْ شَقِيَ!

¡Oh Shuraih! Has asumido un sitial que no es ocupado sino por un profeta, un sucesor de un profeta o un perverso.[12]

Veamos a continuación qué particularidades tiene un juicio islámico, y cuales son las características que debe poseer un juez en el Islam, sin las cuáles ese sitial de los Profetas y sus sucesores, ante los ojos de los dotados de discernimiento, se convierte en uno de los lugares más deplorables y repugnantes.

La Representación de Allah

يا داوُدُ إنّا جَعَلْناكَ خَليفَةً فِي الأَرْضِ فَاحْكُمْ بَيْنَ النّاسِ بِالْحَقِّ وَ لا تَتَّبِعِ الْهَوى

سورة ص / 26

«¡Oh David! Por cierto que te hemos dispuesto como representante en la Tierra, juzga, pues, entre la gente, mediante la Verdad y no sigas las pasiones»

(Sad 38: 26)

La primera característica de un juicio en el Islam, y que es el fundamento del resto de sus particularidades, es la condición divina de su designación, así como que el juez es el representante de Allah.

En otro sistema cualquiera, ese atributo es sólo una cargo social más, como lo es el de representante, ministro, presidente o gobernador. Pero en el sistema de los Profetas y del Islam, la cuestión es diferente, puesto que no se considera un cargo social, sino divino.

Aun cuando el resultado es que un juez adquiere un lugar en la sociedad, y la gente lo ubica en un cargo social, el Islam lo observa como un cargo y una posición divina. Aquí surge la siguiente pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre un cargo social y uno divino?

La Diferencia entre un Cargo Social y uno Divino

En un nivel social, un cargo o posición es otorgado a una persona ya sea por otra persona o un grupo, o bien en base a alguna ley. Por ejemplo, cuando en un gobierno dictatorial alguien quiere ser gobernador, presidente, director general, etc., debe ser nombrado directamente por el rey, dictador, o presidente; o bien los cargos son repartidos por el partido dominante. En un gobierno democrático (suponiendo que exista en el mundo un gobierno realmente democrático), esos puestos son repartidos entre las personas competentes mediante leyes y normas.

Pero con respecto a los cargos divinos, éstos sólo pueden ser otorgados por Allah y Sus Enviados, o representantes.

Algunos de estos cargos sólo son designados por Allah mismo, como la profecía, respecto a la cual, aunque la totalidad de los profetas y sus sucesores y toda la gente que ha existido en el mundo se reuniera y decidiera que tal persona debe ser profeta y dirigir la sociedad con carácter de enviado divino, no se concretaría.

Existen algunos cargos que pueden ser otorgados por un profeta o por su sucesor. Uno de ellos es el de juez.

En otras palabras, los cargos sociales son otorgados por un hombre a otro, mientras que los cargos divinos son otorgados por Allah, ya sea directamente (como la profecía) o bien mediante un intermediario (como la posición de juez).

En base a esto, las personas pueden designar abogados, ministros, y presidentes, pero en un gobierno islámico no se les permite elegir a los jueces. Únicamente Allah, Glorificado Sea, o sus representantes, pueden hacerlo.

De la misma forma que, aunque todas las personas del mundo votaran por alguien para ser profeta no por eso lo sería, análogamente sucede con el cargo de juez, donde incluso en ese supuesto caso, desde el punto de vista islámico, no sería un juez; puesto que el Qada’ es un posición divina.

En otras palabras, el referente de los cargos sociales es la elección humana y social, mientras que el referente de los cargos divinos es Allah.

Una Rama del Árbol del Mensaje

La expresión más precisa en relación a la aclaración de la condición divina del cargo de juez, es lo manifestado por el autor de Al-Yauahir, en el cual ese gran faqih expresa:

Es una rama del árbol de la jefatura general del Profeta (BP) y de sus sucesores, con ellos sea la paz....[13]

El Juicio es particular de Allah

La prueba de la condición divina del acto de juzgar, consiste en que, desde el punto de vista del Islam, el juicio es particular de Allah. El Sagrado Corán expresa claramente:

إنِ الحُكْمُ إلاّ لله

يوسف / 40

«El juicio sólo es de Allah»

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com , Fundación Cultural Oriente

Ver la continuación en archivo PDF


[1] Kanzul ‘Ummal y Sunan Abi Dawud / T.3 / p. 301

[2] Mizanul Hikmah. Vocablo Al-Qadá (Los Procesos Judiciales) / Capítulo 3368 / Hadiz 16561

[3] Mizanul Hikmah. Vocablo Al-Qadá (Los Procesos Judiciales) / Capítulo 3396 / Hadiz 16568.

[4] Al-Muqaddimah, de Ibn Jaldun / p.323.

[5] Al-Muqaddimah, de Ibn Jaldun / p.323.

[6] Ta’rije Iytima‘ie Iran / T.4 / p.1088.

[7] At-Tabaqatul Kubra,  de Ibn Sa‘d / T.2 / p.339. Se transmitió de Sa’id ibn Musaiiab, que dijo: “‘Umar se amparaba en Dios de encontrarse ante un dilema para el cual no esté Abul Hasan!”

عن سعيد ابن مسيب قال: كان عمر يتعوّذ بالله من معضلة ليس فيها أبو الحسن

[8] Ibíd

«لولا علي لهلك عمر»، «أقضانا علي».

[9] Wasa’il ush-Shi‘ah / T.18 / p.6.

[10] Wasa’il ush-Shi‘ah / T.18 / p.154.

[11] Estos significados son: Hukm (sentencia), ‘Ilm (conocimiento), I‘lam (enunciación), Qaul (dicho), Hatm (fallo), Amr (orden), Julq (disposición), Fi‘l (acción), Itmam (culminación), Farag (vacío). Yawahirul Kalam / T.40 / p.7.

[12] Uasa’ilush Shi‘ah / T.18 / Cap.3 (Los Atributos del Juez).

[13] Yauahirul Kalam / T.4 / p.9 (nueva impresión).

[14] En referencia a la Aleya 60 de la Sura An-Nisa’:

ألم تر إلى االّذين يزعمون أنّهم آمنوا بما أنزل إليك و ما أنزل من قبلك يريدون أن يتحاكموا إلى الطاغوت و قد أمروا أن يكفروا به

«¿Acaso no ves a aquellos que pretenden ser creyentes en lo que te fue revelado y en lo que fue revelado antes que a ti, que quieren someterse al juicio del tirano, siendo que les fue ordenado renegar de él?».

[15] Biaharul Anwar / T.104 / pp. 262-263.

[16] Al-Mufradat, de Ar-Raguib (الكفر في اللغة ستر الشئ...).

[17] Ibíd. (الظلم عند أهل اللغة و كثير من العلماء وضع الشئ في غير موضعه).

[18] Ibíd. (فسق الرطب إذا خرج من قشره).

 

Palabras claves
Sistema Judicial Islámico,división,poderes,estado,Ejecutivo,Judicial,Legislativo,islámica,Profeta,juzgados,historia,Islam,clasificación
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Particularidades del Sistema Judicial Islámico I_0.pdf (256.78 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Derecho
Publicado
Mon, 2 May 2022 - 07:30
By admin , 15 June 2019

Conocimiento de Dios - Debate libre entre Imam Sâdiq (a.s.) y Abu Shâkir

 

Debate libre en el Islam

Imam Sâdiq (a.s.) y Abu Shâkir

Tema: Conocimiento de Dios

Aparición de la religión y otras cuestiones filosóficas y científicas

El Imam Sâdiq (a.s.) enseñaba la Ciencia Divina con un método realmente maravilloso. Todos los días, al final de sus concurridas clases, recibía a los intelectuales y científicos disidentes, escuchaba sus opiniones y críticas y las respondía. A veces, los debates se prolongaban y la hora del almuerzo pasaba sin que hubiera podido regresar a su casa. En esas ocasiones, solía enviar a una persona para que le comprase un pan, comía un pequeño trozo del mismo y continuaba sus debates. Pedía a los alumnos que no hicieran preguntas hasta que la clase no hubiera terminado y les decía que, una vez terminada, podrían preguntar lo que desearan. Generalmente, las clases terminaban al llegar el tiempo de la oración del mediodía. Entonces, el Imam (a.s.) después de rezar, se retiraba a su casa.

Un día, un hombre llamado Abu Shâkir, una vez que el Imam (a.s.) hubo terminado su oración, le dijo: "¿Me permite que le haga algunas preguntas?" a lo que el Imam (a.s.) respondió afirmativamente.

- ¿Por qué engaña a sus alumnos y oyentes con esos cuentos? - interrogó Abu Shâkir

- ¿Qué cuentos? -preguntó el Imam.

- Lo que usted cuenta no son más que mitos - afirmó Abu Shâkir- y con ellas pretende usted forzar a la gente a aceptar la existencia de lo que no existe.

La única vía del conocimiento

Continuó Abu Shâkir: - cualquier cosa existente puede percibirse por medio de uno de los cinco sentidos. Teniendo esto en cuenta, llegamos a la conclusión de que Dios no existe, ya que no podemos percibirlo con ninguno de ellos. Posiblemente, usted diga que Dios puede percibirse con los sentidos interiores, pero esto tampoco es correcto, ya que el uso de los sentidos interiores está en relación y correspondencia con los sentidos externos. Si usted puede imaginarse algo ¿No es acaso debido a que esa imaginación participa de alguno de los sentidos externos? Cuando se imagina la figura de un amigo ausente, es gracias a que posee usted el sentido de la vista. Si no hubiera podido verlo previamente, no habría podido imaginarlo después. Si no lo hubiera escuchado, no podría recordar su voz. Si no dispusiera del sentido del tacto, no podría recordar la calidad de su piel cuando tomó su mano. Así pues, todos los sentidos interiores están relacionados con los sentidos externos y cuando éstos no existen, no se puede percibir nada. Por tanto, no puedo aceptar que me diga que a Dios se le percibe con los sentidos interiores, Posiblemente, usted diga entonces que percibo a Dios con la razón, no con los cinco sentidos manifiestos ni con los sentidos internos, pero esto tampoco es correcto, ya que la razón no puede percibir nada sin los cinco sentidos. Aceptaré que puedo percibir a Dios por medio de la razón, si puede confirmar la existencia de algo sin la ayuda de ningún sentido. El Dios al que usted invita a la gente, no es más que el producto de la imaginación. Usted imaginó un ser con ciertas características y, para que su influencia entre la gente se mantenga, no lo enseña a nadie, diciendo que Él no puede ser visto, que no nació de una madre y que tampoco nadie ha nacido de Él.

El ídolo de los hindúes

  • Su Dios, al que no se puede ver -prosiguió Abu Shâkir- es como el ídolo enmascarado de los hindúes. En la India existe un ídolo, al que los sacerdotes mantienen oculto tras una cortina y al que nadie puede ver. Los sacerdotes que lo cuidan, dicen a los hindúes que este ídolo no se exhibe jamás a la gente porque ésta moriría si lo contemplase. Igualmente, usted dice que este mundo fue creado por Dios, pero que a ese Dios nadie puede verlo ni oírlo, solo una persona a la que usted llama profeta es capaz de oírlo.

Surgimiento accidental de la existencia

  • Pero yo digo que el mundo no lo creó nadie y que existe por sí mismo desde siempre ¿Acaso alguien crea las hierbas del desierto? ¿Acaso alguien crea las hormigas y los mosquitos? ¿Acaso no existen por sí mismos? Usted no me engaña con lo que dice y no acepto su fábula sobre el Dios que no se puede oír ni ver. Yo adoraré a un Dios que pueda ver con mis ojos y escuchar con mis oídos y, si no tiene voz, que pueda tocar con mis manos ¿Por qué desvía a la gente con esas fábulas y no les permite que adoren la realidad en lugar de la fantasía? Nosotros somos los creadores, no Dios. Con mis manos moldeo mi dios y lo creo y usted crea su Dios con la imaginación.

El Imam (a.s.) permaneció callado todo el tiempo que Abu Shâkir estuvo hablando. Sus alumnos, presentes en la conversación, quisieron intervenir en dos o tres oportunidades para decir algo, pero el Imam (a.s.) les hizo señas de que se mantuviesen callados y quietos. Cuando Abu Shâkir terminó de hablar, el Imam (a.s.) permaneció unos segundos en silencio, esperando por si quería añadir algo, luego preguntó:

  • ¿Terminó su exposición?

La última crítica

- Sólo quería añadir que usted ha inventado toda esta historia de un Dios invisible para obtener poder, riqueza y opulencia. No tengo nada más que decir.

La respuesta del Imam Sâdiq (la paz sea con él)

- Ahora que terminó de hablar, responderé a sus críticas, pero comenzaré respondiendo a la última de ellas.

Dijo usted que yo invito a la gente a adorar a Dios para, mediante ese engaño, obtener poder, vivir en la opulencia y disponer de riquezas con fines perversos. Si mi vida fuese como la de los califas, lo que me dice sería correcto y no una calumnia, pero, usted mismo ha visto mi comida diaria; un simple trozo de pan. Le invito a que venga a mi casa esta noche, para que vea lo que como allí y los muebles que poseo. Si quisiera acumular dinero, para vivir en la opulencia y en la facilidad material, como usted dice, no necesitaría ponerme a enseñar cómo adorar a Dios, podría ser rico dedicándome a la alquimia o al comercio, ya que conozco los demás países mejor que el resto de los comerciantes. Sé qué tipo de mercancías se producen en cada lugar y qué es lo que se puede llevar de un lugar a otro para obtener mayores beneficios. Pregunte a los comerciantes de aquí qué mercancías se producen en Isfahán, Arsum o Liliki, que puedan importarse con beneficios. No creo que sepan responderle, porque los comerciantes de aquí conocen solamente los productos de Sham (Siria), Misr (Egipto) y al-Yazirah (Arabia), pero ignoran los productos que podrían importar de otros países y que les proporcionarían grandes beneficios comerciales. También sé por qué caminos traerlos, para reducir los gastos de transporte.

Usted dijo que, al fomentar la adoración de Dios, tengo intención de engañar a la gente, para hacerme rico. Le responderé diciendo que, desde el día que comencé a enseñar a la gente la manera de adorar a Dios hasta la fecha, nunca recibí de la gente más que pequeños regalos, que consisten en fruta y cosas semejantes...

Reconocerá usted que una persona no dedica toda su vida a la enseñanza, para recibir a cambio unos pocos dátiles y granadas cada año.

Escuché que su padre vendía perlas, así que es posible que usted haya conocido las perlas cuando era niño. Yo conozco los distintos tipos de joyas y el valor de todas ellas. Si quisiera acumular dinero no tendría necesidad de hacerlo enseñando cómo adorar a Dios, podría hacerlo vendiendo joyas. ¿Sabe usted cuántos tipos de esmeraldas existen?

- No.

- ¿Sabe usted cuántos tipos de rubíes existen?

- No.

- ¿Sabe usted cuántos tipos de diamantes existen y de qué colores?

- No.

- Yo, en cambio, conozco todos los tipos de esas joyas y los precios de cada una de ellas, a pesar de que no trabajo en joyería. ¿Sabe usted por qué brilla el diamante?

- No. Ni mi padre ni yo éramos vendedores de diamantes, para saberlo.

- El brillo del diamante se debe a que está pulido ¿Sabe usted de dónde se obtiene el diamante?

- No.

- Se obtiene de los ríos, riachuelos y arroyos. Le cuento todo esto, para que sepa que si quisiera ser rico, lo conseguiría por medio de la joyería o de otras formas.

La creencia en lo invisible

 “Respondiendo a otra parte de sus críticas, me referiré al fundamento de las mismas. Dijo usted que yo cuento mitos, invitando a la gente a adorar a un Dios que no se puede ver. Usted, que niega la existencia de un Dios invisible ¿Puede acaso ver lo que hay en su propio interior?”

- No.

- Si pudiera usted ver su propio interior, no diría que la creencia en Dios es un mito porque no Le puede ver.

- ¿Qué relación tiene ver el interior de uno mismo con adorar a Dios, que no existe?

- Usted dice que no existe lo que no se puede ver, oír, tocar, oler o gustar. Y como para usted no existe, no acepta adorarlo.

-  Sí, así es.

La circulación de la sangre

- ¿Acaso escucha usted el sonido de su sangre moviéndose en el cuerpo?, preguntó el Imam.

- No, contestó.

- ¿Acaso se mueve la sangre dentro del cuerpo?”

- Sí

¿Puede percibir el olor de la sangre que circula por su cuerpo?

- No.

- Cada pocos minutos, la sangre pasa una vez por todos los puntos del cuerpo y, si ese movimiento se detuviese, uno moriría en pocos instantes.

- No puedo aceptar el movimiento de la sangre en el cuerpo.

- Lo que le impide aceptarlo, es la ignorancia. Esa misma ignorancia es la que le impide aceptar la existencia de un Dios uno y único.

La actividad de las células vivas

"¿Sabía usted que Dios ha creado seres que puso en su cuerpo para que trabajen? ¿Y sabe que usted vive gracias al trabajo de esos seres?”

- No.

- Como usted solamente cree en lo que ve, no puede creer en esos seres trabajando en su cuerpo. Si estudia, o si es usted científico, sabrá que hay tantos de esos seres vivos (las células) que su número es superior al de los granos de arena del desierto. Esas criaturas nacen, crecen, se reproducen en el cuerpo y, pasado un tiempo, dejan de trabajar y mueren. Pero usted no puede ver nada de esto. No escucha sus voces, no puede tocarlas ni tampoco olerlas o gustarlas. Nacen, crecen, se reproducen y mueren, para que usted viva.

Usted cree que es su carácter de intelectual lo que le lleva a negar la existencia de esos seres, aunque, en realidad, la negación surge de la ignorancia y de la falta de entendimiento. Si se conociera a sí mismo y conociera lo que está pasando con su ser, no diría que, puesto que no puede ver a Dios, no acepta su existencia, o que la existencia de Dios, Uno e Invisible, es un mito.

El movimiento del átomo en el interior de la piedra

- ¿Ve usted esa piedra que ha sido colocada en la base del pórtico? Usted se imagina que esa piedra es sólida y que no se mueve, porque sus ojos no pueden ver el movimiento que la piedra tiene en su interior. Así que usted llamará fabulador y no creerá a cualquiera que le diga que en esa piedra hay tal movimiento que, comparado con el movimiento de todos los que estamos aquí, es como si estuviéramos completamente inmóviles. Y usted se representa a sí mismo como una persona cuerda e intelectual. Cuando en realidad, por su ignorancia, no puede percibir el movimiento dentro de la piedra. Puede que llegue un día, cuando la ciencia se desarrolle, en que la gente podrá ver el movimiento que existe en la piedra.

La anulación de la hipótesis del surgimiento accidental de los seres vivos

- ¡Oh, Abu Shâkir! Usted dice que todo lo que existió, existe y existirá en el mundo, llegó a ser por pura casualidad y que no tiene creador, por ejemplo, las hierbas salvajes. Pero no pensó que, mientras las condiciones para brotar no estén dadas y las semillas no estén ahí, éstas no brotarán. Si usted fuera una persona de estudios o con preparación científica, sabría que la razón no acepta que un fenómeno se produzca de forma casual, sino que necesita de un creador u originador; ya se trate de un fenómeno mineral, vegetal o animal... Si fuese científico, sabría que entre las personas sabias y prudentes de las diversas doctrinas, no existe una sola que no crea en la existencia de un Creador. Aparentemente lo que hizo que algunos lleguen a la conclusión de que algunos sabios y científicos no creen en Dios es que éstos han denominado al origen de la creación con otro nombre, diferente al de Dios, pero en realidad, inclusive las personas que niegan totalmente a Dios en su estudio, creen que las cosas tienen un origen y no pueden negar esa creencia.

La negación de Dios proviene de la ignorancia

- La negación del Creador es el resultado de la ignorancia, no de la sabiduría. Si la persona cuerda observa unos segundos el funcionamiento del cuerpo humano, entiende que el sistema que encierra, perfecto y continuo, posee un ordenador.

¡Oh, Abu Shâkir! Usted me dijo que cada uno de nosotros creamos a nuestro dios. La única diferencia es que usted construye el suyo de madera o de piedra y yo construyo el mío con el pensamiento, pero entre mi Dios y su dios hay una gran diferencia, ya que, hasta que usted no lo construyó de madera, su dios no existía, pero mi Dios existía antes de que yo operase con mi pensamiento. Yo no saqué a Dios de mi pensamiento, porque Él ya existía antes de que yo pensase. Lo que hice y hago es utilizar mi facultad mental para conocer mejor a Dios y para comprender mejor Su grandeza.

Cuando va al desierto y ve una gran montaña y trata de conocerla mejor ¿Dice usted acaso que la creó con sus manos o mediante su pensamiento? La montaña existía antes de que usted naciera y seguirá existiendo después de que usted muera, lo único que puede hacer es tratar de conocerla mejor. Ese conocimiento, incluso, está limitado por su grado de inteligencia. No puede llegar a conocerla bien y a fondo, porque su intelecto no es lo suficientemente amplio como para llegar al origen de la creación de aquella, ni para saber cuándo dejará de existir. Ni siquiera sabe de qué materiales está compuesta, qué minerales esconde en sus entrañas y los beneficios que ellos poseen para el hombre. Si usted conociese ese pedazo de piedra en el que esculpe su ídolo, no negaría con tanta facilidad la existencia de Dios, no diría que yo he creado mi propio Dios con el pensamiento. Como no conoce la piedra, imagina que ésta obedece a sus manos y puede esculpirla como guste. Si la piedra acepta que se la esculpa es porque Dios la ha creado de un líquido especial y apropiado para esta acción, de otro modo, la piedra se rompería en sus manos así como el vidrio.

- ¿Acaso la piedra se ha creado de un líquido? - Abu Shâkir comenzó a reír a carcajadas, de manera que uno de los discípulos del Imam quiso pegarle, pero el Imam no se lo permitió, diciéndole:

- Déjalo que se ría.

- Me río porque usted dice que la piedra con su dureza se ha hecho a partir de agua.

- No he dicho que se ha hecho a partir de agua, dije que en un principio la piedra era líquida.

- ¿Hay diferencia entre el agua y el líquido? El agua es líquida.

- Existen cosas líquidas que no son agua - respondió el Imam con paciencia- O, que si tienen agua, están mezcladas con otras cosas... La piedra fue líquida al principio y, sin ser agua, corría como el agua y poseía una alta temperatura. Por el poder divino, el calor de esa masa líquida se fue reduciendo poco a poco y se fue enfriando, hasta que tomó la forma sólida que ahora posee... Si llegase a tener nuevamente una temperatura muy elevada, cambiaría su estado y volvería a ser líquida.

¿Acaso Dios se encuentra, también, dentro de los seres?

- ¿Acaso Dios Invisible y Único está dentro de la piedra?

- Está dentro de todas las cosas, en todas partes.

- Mi razón no acepta que algo que no se puede ver esté en todas partes.

- ¿Acaso su razón no acepta que el aire, que no se puede ver, esté en todas partes?[1]

- Sí, pues aunque no pueda verlo, puedo sentirlo cuando sopla y me golpea, pero a su Dios no puedo sentirlo.

- ¿Acaso puede sentir el aire cuando no hay viento?

- No.

- Entonces acepta que lo que no ve y no siente pueda estar en todas partes. También Dios es así. Es decir, no se le puede ver pero está en todas partes. Pero esto que le digo es solamente a modo de ejemplo, porque entre el aire, que es algo simple y creado, y la esencia de Dios Creador, no hay ninguna semejanza.

El rol de la adoración a Dios en la vida del ser humano

Después de hablar un poco más sobre el tema, el Imam derivó la conversación hacia el tema del papel que cumple la adoración a Dios en la vida humana, y dijo:

- Ahora bien, la persona que no adora a Dios en esta vida es como la persona que pierde los sentidos de la vista, el oído y el tacto. No sabe a dónde va, que hace, en que se apoya; porque el mundo sin Dios es un cuerpo sin alma, sin sentido, sin objetivo. El adorar a Dios es tan necesario en la vida, que inclusive lo vemos presente en la de los animales que también necesitan de la adoración al Creador. Si entendiéramos el lenguaje de los animales percibiríamos esa adoración que ellos realizan.

La adoración de los seres vivos del mundo vegetal y animal

 “No digo con ello que los animales procedan como nosotros en la adoración a Dios, pero, sin lugar a dudas, obedecen las reglas establecidas por un creador.

¡Oh, Abu Shâkir! Incluso las plantas reconocen a Dios y, con su inteligencia vegetal, obedecen los mandatos divinos. En caso contrario, no podrían tener una vida ordenada. Entre las 150 clases de plantas existentes, y en los grupos y subgrupos en que éstas se dividen, no podrá usted encontrar una sola de vida desordenada... Sé que no puede aceptar lo que digo, o quizás no puede entenderlo, porque para percibir algunos asuntos, es necesario, al menos, tener una introducción al conocimiento de la ciencia en cuestión, para no ser totalmente ignorante del tema y poder entenderlo.”

Adoración de los seres inorgánicos

 “Además, digo que, no solamente los animales y las plantas adoran a Dios, con su inteligencia animal o vegetal, sino que, incluso los seres inorgánicos hacen lo mismo. Si no fuese así, se destruirían, se pulverizarían y se dispersarían en partículas separadas. Esa luz que vemos, cuyo origen está en el Sol, también adora a Dios, porque obedece las reglas y normas que Dios estableció para ella. Su obediencia es tan correcta y ordenada que se produce de la unión de dos factores opuestos y complementarios.[2] Ninguno de ellos por separado posee brillo o luz, pero, cuando ambos se juntan, se produce la luz. Si Dios descuidase, solamente por un instante, la administración de los asuntos del mundo y de lo que hay en él, éste desaparecería, pasaría a ser otra cosa. Pero Dios no descuidará nunca los asuntos del mundo, porque el mundo se administra sobre bases y normas establecidas, eternas. La sabiduría absoluta de Dios es la causa de que cada norma establecida sea eterna. Además, todas esas normas son para beneficio y conveniencia de los seres creados, sin excepción.”

La filosofía de la muerte

- Una de esas normas, aunque a los ojos de las personas ignorantes parezca un inconveniente, es la muerte. La muerte de los hombres también está basada en el beneficio, pues de no existir, la raza humana se exterminaría. Los científicos que, antiguamente, buscaban terminar con la muerte, se equivocaban y aconsejo a los científicos en el futuro, no busquen eliminar la muerte.[3]

¡Oh, Abu Shâkir! Suponga por unos instantes que no existe muerte natural y que el ser humano sabe que vivirá eternamente. Los opresores intentarían apoderarse de los bienes de los demás, para poseer eternamente riquezas en esa vida ilimitada y, cuando lo oprimidos se levantasen para luchar contra ellos, los aniquilarían. Como ser poderoso es algo relativo, los más poderosos aniquilarían a los menos poderosos, después buscarán guerras con los poderosos de un nivel inferior, y luego lucharan con los poderosos de un mismo nivel hasta que finalmente quedará el más fuerte o hábil. Suponga también que esa persona es inmortal y vive hasta el final del mundo y la humanidad se extingue...

En caso de que la especie humana no desapareciera al no existir la muerte, en un breve lapso de tiempo, quizás no más de unos cientos de años, el número de seres humanos aumentaría tanto que, no sólo se comerían a los animales, sino que, para librarse del hambre, se comerían a sus semejantes.

- Sus palabras sobre la muerte me han aturdido.

- ¿Por qué?

- De sus palabras se deduce que debemos suicidarnos rápidamente, porque a Dios le conviene que el ser humano se muera. Así que cuanto más rápido lo hagamos mejor.

La muerte súbita

- No. Quien se suicida actúa contra la ley divina, porque Dios nos ha ordenado que cuidemos nuestra vida, y una manera de hacerlo es no excediéndonos en el comer y el beber. Quien come y bebe mucho, no completará el período de vida normal del ser humano. Por eso, mi abuelo (Bendiciones y paz sobre él y su familia) dijo: "No hagan de sus estómagos cementerios de animales.

- ¿Qué quiso decir con eso?

- Significa que no deberíamos comer tanta carne.

- A mí me gusta la carne y no puedo evitar comerla.

- No he dicho que no coma carne, sino que no coma en exceso.

- ¿Por qué?

- Porque comer demasiada carne es la causa de muerte repentina en muchas personas.

- Es la primera vez que escucho eso.

- No digo que comer carne sea causa de muerte repentina, sino que, a algunas personas, comer carne en exceso les causa una muerte súbita. Es posible que alguien coma mucha carne sin que muera repentinamente.

- ¿Cómo definiría usted la muerte repentina?

- Aparentemente la persona está sana, pero en realidad está enferma, y de repente se desmaya y muere súbitamente.

- ¿Es posible que una persona esté aparentemente sana pero que, en realidad, esté enferma?

- Sí. Hay personas que están realmente enfermas y no se sienten enfermas o no perciben los síntomas o efectos de su enfermedad.

- No puedo aceptar que el hombre, sin estar aparentemente enfermo, muera repentinamente. Es posible que muera en la guerra o en una pelea o accidente.

- Tú hasta que no ves algo no aceptas su existencia y como hasta ahora no has visto a nadie morir repentinamente, sin presentar síntomas de enfermedad previamente, no aceptas que eso pueda suceder. Pues debes saber que existen tres formas de muerte repentina, una se origina en el cerebro, la otra en el corazón y la tercera en la sangre.

- ¿Por qué el cerebro, el corazón y la sangre nos matan repentinamente?

- Todo tipo de muerte súbita se produce en su última etapa por la viscosidad de la sangre, algo que, a su vez, es el producto de comer demasiada carne u otros elementos que dan fuerza y energía. Después de que la sangre se torna viscosa, las causas de la muerte repentina aparecen en el cerebro, en el corazón o en la misma sangre y aniquilan al ser humano. Entre las tribus árabes que viven en el desierto, no se ha visto que alguien fallezca repentinamente, debido a que ellos comen poca carne y pocos alimentos como los previamente descriptos , e incluso, algunas tribus, no comen carne más que una vez al año, en Meca, cuando hacen la peregrinación…

¿Cuántas personas conoce usted en Medina que hayan llegado a los cien años?

- No conozco a ninguna que haya llegado a esa edad.

- En esta misma ciudad, cuando la gente no comía tanta carne no eran pocos los hombres y mujeres que alcanzaban los cien años... pero ahora mismo si visita usted a los alrededores de Medina, donde viven las tribus beduinas, observará que hay entre ellos hombres y mujeres que alcanzan esa edad.

La viscosidad de la sangre es la causa de la muerte súbita en algunas personas y es la causa del envejecimiento prematuro de la mayoría y de que les llegue la muerte antes de que termine su ciclo vital natural.

El factor de la muerte

- ¿Cual es el factor que ocasiona la muerte?

- Dos cosas causan la muerte: 1- (Enfermedades) Como he dicho, unas son aquellas que provocan el paro cardíaco en las personas, aunque se creían sanas. 2- (la vejez) Aunque el hombre sea sano, finalmente morirá. Hipócrates, uno de los médicos de la Grecia antigua, creía que la vejez era una enfermedad y que, cuando se encontrase el remedio contra ella, el ser humano ya no moriría.

- Pero nuestros médicos no pueden curar esa enfermedad.

- No, y no creo que puedan curarla nunca.

- ¿Cómo sabe usted que la enfermedad de la vejez es incurable?

- Porque la muerte es un deseo de Dios, Quien la ha creado con su Poder y Prudencia.

- Entonces, ¿Qué hay de cierto en eso que dicen de que algunos profetas de antiguas épocas tienen vida eterna y viven aún hoy día?

- No crea usted esas cosas. Hasta ahora no ha existido en el mundo un ser humano que no haya muerto o, si está vivo, morirá. Lo que le contaron no son más que mitos…”(se refiere a la eternidad del ser humano sin una muerte antes del día del juicio final, sin negar que un profeta puede tener una vida sorprendentemente larga, siempre y cuando muera antes del juicio final).

Tiempo de la muerte

- Supongo que cuando crea en su Dios invisible, aceptaré también la profecía de vuestro Mensajero, pero aunque no tenga fe en vuestro Profeta, he escuchado algunas partes de vuestro Corán y quiero decirle que la última parte de lo que usted ha dicho, relativo a que comer demasiada carne espesa la sangre y eso causa la muerte repentina, está en contradicción con él ¿No es cierto que usted cree en el Corán?

- Sí, y lo reconozco como la palabra de Dios.

- Entonces ¿Por qué habla usted en contra de la palabra de Dios?

- ¿Qué he dicho que esté contra la palabra de Dios?

- He escuchado que Dios ha dicho que cada cual morirá en el momento que Dios ha determinado para él, sin que se adelante o atrase una sola hora.

- Efectivamente, esa es la palabra de Dios y está en el Corán.

- Pero ¿No dijo usted que todo el que come demasiada carne y alimentos que provocan mucha energía muere antes de que llegue su momento?”

- Sí.

- Por tanto, sus palabras van en contra de la palabra de Dios.

- En primer lugar, yo dije que algunas personas, posiblemente por comer mucha carne, mueran repentinamente de un infarto. En segundo lugar, existe una diferencia entre la duración de la vida natural (determinada por Dios) y la vida que el hombre acorta con sus propias acciones. Lo que Dios ha dicho, relacionado a que cada persona morirá en el momento que Él ha determinado para ella, corresponde al período de vida natural y quien se suicida no queda comprendido en estas palabras.

Es posible que Dios decrete para una persona una vida de ochenta, noventa o cien años, pero una puñalada puede acabar con su vida siendo joven. También la persona que come demasiada carne y algunos otros alimentos, aumenta mucho la viscosidad de su sangre y prepara con ello el terreno para su propio suicidio.

Nota del editor:

Lo que el Imam quiere explicar es que Dios Altísimo les da un determinado tiempo de vida a todas las personas pero la misma está relacionada con la propia voluntad y acciones de la persona. Existen factores que hacen que la persona logre llegar a esa edad determinada (como la buena relación con los parientes, servicio a los necesitados, etc.), pero por lo contrario si en lugar de esos buenos actos el ser humano realice malas obras (cortar lazos familiares, y todo tipo de pecados) que acortan la vida (voluntariamente) no llegará a la edad que Dios le había ofrecido como una oportunidad (sin embargo, Dios Altísimo, que tiene un conocimiento absoluto de todas las cosas, sabe la conducta que adoptará cada ser humano con su propia voluntad, y los buenos o malos efectos de la misma, sin que esto nos condicione).

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM; Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com  , Fundación Cultural Oriente


[1] Este argumento está basado en la opinión del interlocutor, ya que el aire, en realidad, no está en todas partes de la creación.

[2] La ciencia confirma que la creación de la luz en su etapa final proviene de la fusión de un átomo de materia con otro átomo antimateria (dos átomos incompatibles)

[3] Este consejo del Imam (la paz sea con él) nos recuerda a Alexis Carrel, sabio que intentó descubrir cómo eliminar la muerte y que por cierto hizo considerables avances en este camino, pero que luego se arrepintió y abandonó todo lo relacionado a ese proyecto.

Palabras claves
religión,filosóficas,científicas,Imam,Sâdiq,Ciencia,Divina,método,intelectuales,debates,alumnos,oración,rezar
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El Imam Sâdiq (a.s.) y Abu Shâkir- Debate libre en el Islam.pdf (131.38 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Doctrina Islámica-Shiismo
Religión-Ética
Filosofía-Gnosis
Publicado
Sat, 15 Jun 2019 - 07:30
By admin , 20 February 2019

¿Dónde se encuentra Dios? (Debate libre en el Islam)

 

Debate libre en el Islam

El Imam Alí (la paz sea con él), y el sabio judío

Tema: ¿Dónde se encuentra Dios?

En la época del califato de Abu Bakr, un buen día, se presentó ante él un sabio judío y le preguntó:

- ¿Es usted el sucesor del Profeta del Islam?

- Sí.

- Hemos leído en la Torá que los sucesores de los profetas son los más sabios de todos sus seguidores ¿Es posible que usted me explique si Dios está en los cielos o en la Tierra?

- Dios está en el cielo, sobre el Trono.

- Entonces ¿La Tierra se queda sin Dios? ¿Es posible que Dios esté en un lugar y no esté en otro?

- ¿Qué manera de hablar es esa? - le respondió Abu Bakr muy enojado - Así hablan los ateos. Los que tienen una religión no hablan así. Váyase de aquí o mandaré a que lo maten.

El sabio judío, se levantó sorprendido y se retiró del lugar. En el camino se encontró con Imam Alí (la paz sea con él) que le dijo: “He sabido que usted fue junto a Abu Bakr, y también lo que le preguntó y lo que él le respondió, pero sepa que nosotros creemos que Dios ha creado el lugar y, por eso mismo, no puede estar incluido en un lugar. Dios es más que un lugar, con eso quiero decirle que Dios está en todos los sitios sin estar en ninguno en particular. Desde el punto de vista científico, diríamos que Dios abarca todos los lugares y todos los seres están bajo Su administración, sin que ni uno sólo escape a ella. Si le narro un pasaje de la Torá en donde está recogido esto que digo ¿se hará usted musulmán?”

- Sí. Afirmó el sabio.

- ¿No es cierto que en uno de los libros de la Torá, está escrito que Moisés hijo de Imrân estaba, en una ocasión sentado y, de pronto, llegó un ángel de Oriente y Moisés le preguntó: "¿De dónde vienes?"

- De la presencia de Dios - le respondió el ángel.

Otro ángel llegó junto a él, desde Occidente y Moisés le hizo la misma pregunta.

- De la presencia de Dios - le respondió también este ángel.

Vino un tercero y Moisés le repitió la pregunta.

- Vengo de la séptima Tierra, de la presencia de Dios.

Ante lo cual, Moisés exclamó: "¡Glorificado sea Dios, que ningún lugar está vacío de él, sin que Él esté más cerca de un lugar que de otro!"

Tras escuchar sus palabras, el sabio judío dijo:

- Afirmo que lo que usted ha citado es totalmente cierto y que usted es más merecedor de ser el sucesor del Profeta.

Otra historia semejante

Anas ibn Mâlik, relata:

"Después del fallecimiento del Profeta del Islam (la paz sea con él y su descendencia), vino un judío a Medina para investigar sobre la religión islámica y le pidió a la gente que le indicara a la persona que pudiese responder a sus preguntas y la gente lo dirigió hacia Abu Bakr. Cuando el judío estuvo en presencia de Abu Bakr, le dijo:

- “Tengo preguntas, cuyas respuestas sólo las puede conocer quien sea profeta o sucesor de un profeta.”

- Pregunte lo que desee- le respondió Abu Bakr.

- ¿Qué es lo que no tiene Dios? ¿Qué es lo que Dios no puede realizar? ¿Qué es lo que Dios no conoce?

Abu Bakr se puso muy nervioso. Le dijo que esas eran preguntas de gente atea y le amenazó con matarlo, y los musulmanes presentes consideraron ésta, una pena justa. Ibn Abbas, que se encontraba presente, le dijo:

- No sois justos con este hombre.

-¿No has escuchado lo que dijo?

- Sí. Si podéis contestarle, hacedlo. Si no podéis, llevadlo ante Alí para que le de las respuestas, porque escuché al Profeta (la paz sea con él), decir refiriéndose a Alí ibn Abi Talíb: "¡Oh Dios! Guía su corazón y haz firme su lengua."

Abu Bakr y los que lo acompañaban, fueron junto a Alí (la paz sean con él).

- ¡Oh Abal Hasan! Este judío vino a mí, haciendo preguntas como las de los ateos e incrédulos.

El Imam Alí se volvió hacia el judío y le interrogó:

- ¿Qué preguntas son esas?

- Son preguntas que nadie puede responder, excepto que sea un profeta o sucesor de un profeta.

- Está bien. Haz tus preguntas - dijo Alí (la paz sean con él).

- ¿Qué es lo que no tiene Dios? ¿Qué es lo que Dios no puede realizar? ¿Qué es lo que Dios no conoce? - repitió el judío.

- Lo que Dios no tiene es un hijo, llamado Uzair, que vosotros le atribuís.

Lo que Dios no puede realizar es la opresión o la injusticia con Sus criaturas.

Lo que Dios no conoce es otro semejante a Él, ni nadie que pueda compararse a Él, porque Él es Único e Incomparable.”

Al escuchar las respuestas, el judío aceptó el Islam y dio allí mismo testimonio de su fe en la existencia de un sólo Dios y en la profecía de Muhammad.

Abu Bakr y los presentes llamaron a Alí ibn Abi Talíb "El que elimina las penas."[1]

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM; Editorial Elhame Shargh

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www.islamoriente.com , Fundación Cultural Oriente


[1] “Al-Ghadir” tomo 7, pág. 179, transmitido del libro “Al-Mujtaba”, pág. 35

 

Palabras claves
¿Dónde se encuentra Dios?,Debate libre en el Islam,Dios del Islam,Imam Ali,sabio judío,islam y ciencia
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Debate libre en el Islam- Dónde se encuentra Dios- Imam Ali y sabio judío.pdf (117.48 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Islam básico
Doctrina Islámica-Shiismo
Filosofía-Gnosis
Publicado
Wed, 20 Feb 2019 - 11:14
By admin , 27 October 2018

El Creador del Universo (Debate libre en el Islam)

Debate libre en el Islam

El Imam Ridâ (la paz sea con él) y el libre pensador

Tema: El Creador del Universo

Relata un servidor del Imam Ridâ (la paz sea con él) que, estando reunido el Imam con un grupo de gente, llegó junto a él un hombre ateo. El Imam se volvió hacia ese hombre y le preguntó:

- Si tu teoría acerca del origen y del fin del mundo fuese correcta, que no lo es, ¿estás de acuerdo en que, cuando todo se termine, vosotros y nosotros nos encontraremos en la misma situación y que nuestros rezos, nuestros ayunos y limosnas, no nos perjudicarán en absoluto?

El hombre ateo quedó en silencio, sin dar una respuesta. El Imam, entonces, continuó diciendo:

- Si nuestra teoría sobre el fin del mundo es correcta ¿Aceptas entonces que, cuando esta vida se termine, vosotros estaréis perdidos y nosotros a salvo?

El hombre que no creía en Dios, tampoco contestó esta vez y, cambiando de tema, preguntó al Imam:

- ¿Dónde está Dios y cómo es ese Dios?”

- ¡Ay de ti! Has equivocado el camino. Dios creó el lugar. Él era y no existía lugar alguno. De la misma manera, Él creó el "cómo". Él era y no existía el "cómo". No puedes llegar a conocer a Dios por el camino del "dónde" y el "cómo". Él no ocupa un lugar ni tiene una forma. Él no es perceptible por los cinco sentidos ni se Le puede comparar con nada.

- Entonces, si no puede ser percibido por los sentidos, Dios no es nada.

- ¡Ay de ti! Niegas a Dios porque tus sentidos no pueden percibirlo. Nosotros, al contrario, precisamente porque no podemos percibirlo con nuestros limitados cinco sentidos, es por lo que tenemos la certeza de que Él es nuestro Creador y que no es semejante al resto de los seres existentes.

- Dime entonces ¿Cuándo comenzó a existir?

- Dime tú cuándo no estuvo y te diré cuando comenzó a ser.

- ¿Qué pruebas tienes para decir que Él existe desde siempre?

- Cuando me observo veo que no puedo agregarme o quitarme nada, no puedo repelar las aflicciones ni obtener beneficios y por eso comprendo que existe un Creador y por eso confieso su existencia. Y cuando observo los fenómenos naturales, como las nubes, la luz del sol, la luna, las estrellas y muchas otras señales maravillosas de la creación, comprendo que todo ello ha necesitado un creador y un administrador.

- Si Dios existe ¿Por qué mis ojos no le ven?

- Entre Él, que no es creado, y las criaturas, hay una gran diferencia. Él no puede ser abarcado por la vista, ni por la imaginación, ni por la razón.

- Entonces, explícame cómo es Dios y cuáles son Sus límites.

- Dios es infinito, no tiene límites.

- ¿Por qué?

- Porque cualquier cosa limitada tiene un fin, un término y todo lo que es limitado es susceptible de aumentar y disminuir. Pero Dios es perfecto, pues si no lo fuera, dependería de algo para ser y entonces no sería Dios. Por la misma razón, no tiene límites y, por ello, no acepta aumento o disminución, ni puede ser dividido en partes, y, al no tener límites, no tiene forma y la imaginación o los sentidos no pueden captarle.

- Quiero que me dé más detalles. Se dice de Dios que es Sutil, Omnipotente, Omnisapiente, todo lo oye y todo lo ve, y es Prudente ¿Acaso se puede oír con otra cosa que los oídos, ver con otro medio que los ojos, hacer algo sutil con otro instrumento que las manos?

- Cuando decimos que Dios es sutil, oyente, vidente, etc. nos referimos al hecho de que Él ha creado a los seres de manera sutil y meticulosa ¿Acaso, cuando alguien hace un trabajo minucioso, no se dice de él que es delicado o sutil en su trabajo? Por lo tanto ¿Por qué no podemos aplicar ese atributo al Creador de este mundo maravilloso?

Decimos que Dios es Oyente, porque ningún sonido queda oculto para Él, decimos que es vidente porque en la noche oscura ve la huella de los pies de una hormiga sobre la negra piedra... Él ve sin ojos, oye sin oídos, habla sin boca...

El debate se prolongó, hasta que el hombre ateo terminó sometiéndose a Dios Exaltado sea y abrazando el Islam.[1]

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM; Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com , Fundación Cultural Oriente


[1] “Ihtiyay” tomo 2, pág. 171-173

Palabras claves
Dios del Islam,El Creador del Universo,Debate libre en el Islam,Dios,hombre,Universo,pensamiento
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El Creador del Universo (Debate libre en el Islam).pdf (84.17 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Islam básico
Doctrina Islámica-Shiismo
Publicado
Sat, 27 Oct 2018 - 11:14
By admin , 14 March 2018

La Capacidad para dar Consejos (Debate libre en el Islam)

Debate libre en el Islam

El Imam Zaîn ul-Abidîn (a.s.) y Hasan al-Basrî

Tema: La Capacidad para dar Consejos

Hasan al-Basrî era uno de los grandes sabios islámicos del siglo I H. y los Omeyas, utilizaron su aspecto piadoso y devoto para tratar de ocultar los abusos y crímenes del gobierno.

En la época del califato de Imam Alí (la paz sea con él), Hasan al-Basrî era joven. Tras finalizar la Batalla del Camello, Basora fue liberada por el ejército de Imam Alí (la paz sea con él), y, cuando éste entraba en la ciudad rodeado de la multitud que le aclamaba, el Emir de los Creyentes (la paz sea con él), vio a un joven que mantenía en sus manos una pizarra e iba escribiendo en ella lo que él decía. El Imam se dirigió a él en voz alta, preguntándole qué estaba haciendo. Hasan respondió:

- Estoy anotando lo que usted dice, para relatárselo después a la gente.

Entonces, Imam Alí (la paz sea con él), pronunció estas sorprendentes e interesantes palabras:

- ¡Oh gentes! Todo pueblo tiene su Sâmerî[1] con y éste es el Sâmerî de vuestro pueblo. La única diferencia que tiene con el Sâmerî de la época de Moisés (la paz sea con él), es que aquél decía ¡No me toquen! ¡No me toquen! y éste dice ¡No luchéis! ¡No luchéis contra el gobierno corrupto de los Omeyas![2]

La predicción del Imam Alí fue correcta. Hasan al-Basrî prestó tales servicios a los Omeyas a tal punto que un historiador ha dicho de él: "Sin la lengua de Hasan al-Basrî y la espada de Hayyây, el gobierno de Marwân no habría existido, hubiera muerto al nacer."

Hasan se sentaba ante la multitud y con ese tono piadoso que poseía les decía: "Dijo el Mensajero de Dios (la paz y bendición sean con él): "No maldigan a los gobernantes, ya que, si hacen el bien serán recompensados por ello y ustedes les deben estar agradecidos y, si hacen el mal, Dios les castigará y ustedes deberán ser pacientes. Tales gobernantes son calamidades de las que Dios se vale para vengarse de quién Él quiere."

Cosa que el Mensajero de Dios jamás dijo. Este mismo Hasan, dio una fatwa ordenando "Obedecer a los califas Omeyas es una obligación legal, aunque sean tiranos, ya que Dios, por medio de ellos, realiza reformas superiores a los crímenes que cometen."

A pesar de ello, Hasan era uno de los sabios famosos de la época del cuarto Imam, Alí Ibn Husein (la paz sea con él). Un día el Imam, para desenmascararlo y avergonzarlo, se dirigió a Hasan mientras estaba hablando y aconsejando a la multitud, aprovechando la concentración de los peregrinos en Miná, le pidió que guardase silencio un instante y le preguntó:

- A la vista de tu comportamiento hacia Dios y hacia ti mismo, si mañana te buscase la muerte ¿Estarías satisfecho de éste?

- No - respondió Hasan.

- ¿Estás decidido a abandonar tu actitud actual y a adoptar otra que te sea buena y provechosa cuando mueras?

- Digo que sí con mi lengua - respondió Hasan después de pensarlo un momento con la cabeza baja - pero no con el corazón.

- ¿Tienes, acaso, esperanza de que, tras el Profeta Muhammad, venga algún otro profeta a quien puedas seguir y así alcanzar un estado más satisfactorio?

- No.

- ¿Tienes entonces esperanza de que exista otro mundo donde puedas actuar conforme a tu responsabilidad?

- No. Volvió a admitir Hasan.

- ¿Conoces a alguien que tenga el más mínimo seso, que esté dispuesto a seguir a una persona que se encuentre en el estado en que tú te encuentras?

Si tú mismo dices que te encuentras en un estado del que no estás satisfecho y no dispones de la decisión para salir de él. Y tampoco tienes esperanza de que venga otro profeta que te guíe u otro mundo donde puedas mejorar tus actitudes ¿Cómo puedes estar amonestando y aconsejando a la gente en el lamentable estado en que te encuentras?

La coherencia de la lógica del Imam (la paz sea con él), golpeó tan fuertemente a Hasan, que éste se quedó sin palabras. Cuando el Imam se hubo alejado de ellos, Hasan al-Basrî preguntó a la gente quién era aquella persona y, cuando le respondieron que era Alí ibn Husein, dijo:

- Es un miembro de la familia en la que descansa la sabiduría y la ciencia.

Después de aquella bochornosa escena, nunca más se vio a Hasan al-Basrî aconsejando a la gente.[3]

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM

Editorial Elhame Shargh

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[1] Hombre que invitó a los adeptos de Moisés a adorar al ternero. Y luego contrajo una enfermedad que le impedía tener contacto con la gente, por lo que se veía obligado a rechazar a la gente.

[2] “Safinatul Bihar” tomo 1, pág. 262

[3] “Bihar al-Anuar” tomo 10, pág. 146

Palabras claves
Consejos,califato,Imam,Alí,Basrî,Batalla,Basora,Camello,Emir,Sâmerî,Moisés,gobierno,corrupto,Omeyas
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Debate libre en el Islam- La Capacidad para dar Consejos.pdf (85.97 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Historia-Biografía
Política-Economía
Publicado
Sun, 27 Sep 2020 - 06:42
By admin , 4 March 2018

¿Dónde está Dios? (debate libre en el Islam)

 

Debate libre en el Islam

El Imam Ridâ (la paz sea con él) y Abu Qurrah

Tema: ¿Dónde está Dios?

Una persona llamada Abu Qurrah llegó ante el Imam Ridâ (la paz sea con él) y le preguntó sobre distintos temas, hasta que el debate llegó al asunto del monoteísmo y este hombre le preguntó:

- ¿Dónde se halla Dios?

- La palabra "donde" implica un lugar y preguntar ¿Dónde está tal cosa? es la pregunta de un presente acerca de un ausente. Como cuando entro a la casa de un amigo y al no verlo, pregunto: ¿Dónde está fulano? Pero Dios Altísimo no está ausente. Nadie llega a Él pero Él está presente en todos los lugares. Él es el Creador y Administrador del mundo. El Constructor y Protector de los cielos y de la Tierra.

- ¿Acaso Dios no está sobre los cielos?

- Él es el Dios de los cielos y de la Tierra. Él es Dios en los cielos y en la Tierra. Él es quien da forma a los hombres en los úteros de sus madres. Dios está con nosotros en cualquier lugar en que nos encontremos.

- Si Dios está en todas partes ¿Por qué extiende usted las manos hacia el cielo al hacer una súplica?

- Dios, en Su sabiduría, ha querido que Sus criaturas Le adoren de diversas maneras. Algunas de estas maneras, tienen que ver con la palabra, otras con la acción, otras con la concentración en un punto especial. Por ejemplo, Dios ha determinado que una forma de adorarlo sea orientando nuestros rezos hacia la Ka’ba en la ciudad de la Meca. También ha determinado que la peregrinación a la Meca sea una forma de adorarlo. Otra forma de adorarlo es mediante la súplica. Dios ha pedido a sus criaturas que, como signo de humildad, de adoración y de reconocimiento y manifestación de nuestra pequeñez ante Él, en el momento de pedirle, extendamos nuestras manos hacia el cielo.

- ¿Quiénes están más cerca de Dios, los ángeles o los habitantes de la Tierra?

- Si el significado de "cercanía" es el de estar cerca de una cosa en términos físicos, tal y como nosotros lo entendemos, eso no es concebible o imaginable respecto a Dios Altísimo. Todas las cosas son, íntegramente, actos de Dios y el administrar una cosa no Le impide o limita la administración de las otras. En el mismo momento en que dirige a Sus criaturas que habitan en los más elevados lugares está dirigiendo también a las que habitan en los lugares más profundos y alejados. En el mismo momento en que ayuda y alimenta a unos, ayuda y alimenta a otros, sin que administrar la inmensa vastedad del mundo Le cause fatiga o molestia alguna o Le haga necesitar la ayuda o el consejo de alguien.

Pero, si el sentido de "cercanía" es el de cercanía espiritual, cualquier criatura, sea ángel o ser humano, estará tanto más cerca de Dios y será más apreciado por Él, cuanto más se ajuste a las leyes divinas en su práctica personal.

- ¿Cree usted que Dios es transportado sobre algo?

- No, eso es imposible en relación a Dios, ya que cualquier cosa susceptible a ser transportada, requiere de alguien o algo que la transporte y Dios, para ser o actuar, no necesita de nada.

- Entonces ¿Desmiente usted el hadîz del Profeta (la paz y bendición sean con él y su descendencia), que dice que la señal de la ira divina es que los ángeles que transportan Su Trono sienten la pesadez de la misma y se paran y se prosternan y, una vez que la ira divina ha pasado, sus hombros se alivian y vuelven a transportar el Trono.

- Desde el momento en que Dios expulsó a Satanás de Su presencia, hasta el momento actual, y hasta el Día del Juicio Final ¿Está Dios satisfecho o enojado con Satanás y sus secuaces?

- Está enojado.

- Entonces ¿En qué momento cesa la ira de Dios para que el peso del Trono se alivie? ¡Ay de ti! ¿Cómo te atreves a concebir a un Dios cambiante, que pasa de un estado a otro, y a relacionarlo con atributos que corresponden a Sus criaturas? Dios es puro y no tiene la cualidad de los efímeros, no cambia ni se transforma con lo que cambia y se transforma. (Y de esa forma el Imam prueba la nulidad de ese dicho profético, que fue inventado o tergiversado tras su muerte- nota del traductor)

Abu Qurrah no pudo replicar las palabras del Imam, así que se puso de pie y se retiró.[1]

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM; Editorial Elhame Shargh

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[1] “Ihtiyay Tabrasi” pág. 184. “Bihar al-Anuar” tomo 10, pág. 342-348.

 

Palabras claves
Dios del Islam
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Debate libre en el Islam- Dónde está Dios.pdf (86.79 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Doctrina Islámica-Shiismo
Islam básico
Publicado
Thu, 22 Apr 2021 - 07:42
By admin , 4 March 2018

Debate entre el Imam Sadiq (P) y Yabir Ibn Haiian sobre la muerte y el fin del mundo

Debate entre el Imam Sadiq (P) y Yabir Ibn Haiian

Traducido por M. Golzar

Fue en el tiempo del Imam Sadiq (P) cuando se inició una nueva forma de estudio por medio de debates. Ya fuese entre el maestro y alumno o entre dos compañeros de estudios y desde entonces hasta hoy en día después de que finaliza la clase se lleva a cabo este tipo de charlas.

Un día Yabir le preguntó:

- ¿Cuál es la causa de que algunos llegan a suicidarse?

- Aquellos que se suicidan en realidad no tienen fe en su religión ya que un buen religioso nunca se quita la vida, ¿acaso tú has sabido de algún buen musulmán que se haya suicidado? -dijo el Imam- Es posible que un musulmán muera al defender sus derechos, pero nunca derramará él mismo su sangre.

- La impotencia -siguió diciendo- es una de las causas por las cuales algunos llegan a suicidarse. El volverse impotente en su determinación puede ser ocasionado por una de las siguientes causas:

1) Pereza. Hay veces que el ser humano se vuelve tan apático que no tiene la fuerza suficiente para llevar a cabo una actividad y esta excesiva debilidad en él  le hace perder la esperanza en todo, y esta desmoralización le hace que llegue a quitarse la vida.

2) Juego (de apuestas). En nuestra religión está prohibido este tipo de juegos que hace que el jugador pierda todo lo que tiene en poco tiempo y en su desesperación, sin ver salida a su problema, se suicida.

3) Locura. Esta es otra de las causas por las cuales algunos se suicidan, que muchas veces se deriva del alcoholismo.  Este tipo de locura no existe entre los musulmanes ya que ellos no toman embriagantes. Pero los pueblos que acostumbran a consumir alcohol se encuentra entre su gente dos enfermedades comunes; una es la locura y otra la parálisis facial.

4) Ruina. Cuando un musulmán se ve en la quiebra comercial, su esperanza en Dios le ayuda a no pensar en quitarse la vida. Pero aquellos que no son creyentes, su falta de fe, les lleva al suicidio.

De las cuatro causas mencionadas, la debilidad mental es la más común entre los suicidios. El instinto del hombre lo lleva a buscar la comodidad y el descanso; a todos nos gusta dormir en la noche, pero el Islam ordenó a  sus seguidores que antes de la aurora se levanten a orar y estas normas mantienen al creyente lejos de la pereza. Un musulmán, después de su oración del alba, se prepara para sus obligaciones cotidianas.

***

Sobre la muerte

- ¿Por qué Dios Todopoderoso después de que creó al hombre y le dio vida, se la quita y le da la muerte? -le preguntó Yabir al Imam.

- La muerte no es como la mayoría de la gente cree (el fin), sino que es un cambio de forma de vida... y un hombre musulmán sabio no teme a este cambio... pero supongamos que estoy hablando con un hombre que no es musulmán y él me pregunta: ¿Por qué Dios que dio vida al hombre después se la quita?. Le respondería; en realidad la muerte es la puerta que se abre para el inicio de una nueva forma de vida, y en la otra vida, existirás. ¡Ay Yabir! ¿es que no existías acaso en el vientre de tu madre?

- Sí, tenía vida entonces.

- ¿Te alimentabas en el vientre de tu madre?

- Sí.

- ¿En el vientre de tu madre eras un hombre completo pero pequeño? -volvió a preguntar el Imam.

- Sí.

- ¿Recuerdas si en el vientre de tu madre pensabas en la muerte?

- No lo se.

- ¿En qué pensabas cuando estabas en el vientre de tu madre?

- No recuerdo nada de lo sucedido en ese período de mi existencia.

- Tomando en cuenta todo esto -continuó el Imam- ¿Piensas que tu vida era mejor ahí o en este mundo?

- El tiempo que estuve dentro de ése, fue demasiado corto, solo nueve meses.

- Posiblemente los nueve meses que permaneciste allí, para tí fueron tan largos como ochenta o noventa años en este mundo.

"El tiempo es medido por cada persona en diferentes magnitudes, y mucha gente se da cuenta de ésto en su vida diaria. A veces pasan las horas tan rápido para tí que crees que sólo ha pasado una, y a veces pasa una hora y tu crees que han pasado varias. Tú, en el vientre de tu madre, eras un ser humano completo y con sentido común y posiblemente hasta tenías ambiciones pero ahora no recuerdas ni lo mas mínimo lo que te sucedió allí. Tu que eres un sabio,  ¿no piensas que el salir del vientre de tu madre e iniciar una nueva forma de vida en este mundo, fue una forma de morir? -y continuó- ¿No crees que mientras estabas en el vientre de tu madre querías quedarte para siempre allí y pensabas que  mejor lugar que ese no existiría y te entristecía saber que saldrías de ahí -que como dije antes puede ser un tipo de muerte- y cuando llegaste a este mundo gritaste?  Pero ahora das preferencia a este mundo que al vientre de tu madre.

- A pesar de que no recuerdo lo que sucedió allí -dijo Yabir- prefiero este mundo.

- Esto demuestra que la vida después de la muerte es mejor que la vida en este mundo.

- ¿Y si fuese peor que en este mundo?

- Sin duda que, para aquellos que actuaron siguiendo las normas de Dios será mejor que este mundo. Además de que Dios prometió al hombre que así sería, fuera de esto no puede ser ni puede concebirse que sea de otra forma ya que Dios es Sapiente y Todopoderoso y Justo y no tiene envidia ni recelo para que envíe a sus servidores de un lugar bueno a uno malo.

Inclusive si Dios no hubiese sido tan explícito en Su promesa, nuestro juicio nos diría que después de la muerte, basados en que la creación va en busca de la perfección, la vida del ser humano sería mejor que la que tiene en este mundo. - concluyó el Imam As-Sadiq (P).

Sobre el fin del mundo

- ¿Cuándo llegará el fin del mundo? -preguntó Yabir al Imam.

- Nunca llegará el día en que el mundo se extinga ya que algo que existe nunca desaparece sino únicamente cambia su forma de ser.

- ¿Es verdad lo que dicen que cuando el mundo se acaba el sol y la luna se apagarán?

- Es posible -respondió el Imam- que llegue un día en que el sol se apague, en caso de que así ocurra, la luna quedará sin luminosidad ya que es él el que le transmite luz, pero a esa época no se le puede llamar el fin del mundo sino que el mundo iniciará una nueva etapa de existencia.

- ¿Es posible que llegue una noche después de la cual el sol no vuelva a salir?

- No, ya que Dios Todopoderoso dirige al mundo con una ley fija en la cual el sol aparece todas las mañanas en el horizonte, y si llegase  el día en que el sol se apagase entonces no volverá a aparecer.

- ¿Puede decirme cuándo se apagará el sol?

Únicamente Dios puede decirlo pero no creo que esto suceda pronto, posiblemente dentro de una cantidad de años igual al número de piedrecitas que existen en los desiertos, el sol se apagará y después de ello el mundo iniciará un nuevo tipo de vida.

Este debate tuvo lugar el año 120 después de la Hégira (aproximadamente en el año 737 d.C.)

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Palabras claves
Debate en el Islam,el Imam Sadiq,Yabir Ibn Haiian,época,la muerte y el fin del mundo,charlas islámica
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Debate entre el Imam Sadeq (P) y Yabir Ibn Haiian.pdf (49.2 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Doctrina Islámica-Shiismo
Islam básico
Publicado
Sun, 21 Apr 2024 - 06:42
By admin , 4 March 2018

El Imam Sâdiq (a.s.) y el médico de la India (Debate libre sobre el conocimiento de Dios)

 

Debate libre en el Islam

Debate Segundo: El Imam Sâdiq (a.s.) y Abu Shâkir

Tema: Conocimiento de Dios

Aparición de la religión y otras cuestiones filosóficas y científicas

El Imam Sâdiq (a.s.) enseñaba la Ciencia Divina con un método realmente maravilloso. Todos los días, al final de sus concurridas clases, recibía a los intelectuales y científicos disidentes, escuchaba sus opiniones y críticas y las respondía. A veces, los debates se prolongaban y la hora del almuerzo pasaba sin que hubiera podido regresar a su casa. En esas ocasiones, solía enviar a una persona para que le comprase un pan, comía un pequeño trozo del mismo y continuaba sus debates. Pedía a los alumnos que no hicieran preguntas hasta que la clase no hubiera terminado y les decía que, una vez terminada, podrían preguntar lo que desearan. Generalmente, las clases terminaban al llegar el tiempo de la oración del mediodía. Entonces, el Imam (a.s.) después de rezar, se retiraba a su casa.

Un día, un hombre llamado Abu Shâkir, una vez que el Imam (a.s.) hubo terminado su oración, le dijo: "¿Me permite que le haga algunas preguntas?" a lo que el Imam (a.s.) respondió afirmativamente.

- ¿Por qué engaña a sus alumnos y oyentes con esos cuentos? - interrogó Abu Shâkir

- ¿Qué cuentos? -preguntó el Imam.

- Lo que usted cuenta no son más que mitos - afirmó Abu Shâkir- y con ellas pretende usted forzar a la gente a aceptar la existencia de lo que no existe.

La única vía del conocimiento

Continuó Abu Shâkir: - cualquier cosa existente puede percibirse por medio de uno de los cinco sentidos. Teniendo esto en cuenta, llegamos a la conclusión de que Dios no existe, ya que no podemos percibirlo con ninguno de ellos. Posiblemente, usted diga que Dios puede percibirse con los sentidos interiores, pero esto tampoco es correcto, ya que el uso de los sentidos interiores está en relación y correspondencia con los sentidos externos. Si usted puede imaginarse algo ¿No es acaso debido a que esa imaginación participa de alguno de los sentidos externos? Cuando se imagina la figura de un amigo ausente, es gracias a que posee usted el sentido de la vista. Si no hubiera podido verlo previamente, no habría podido imaginarlo después. Si no lo hubiera escuchado, no podría recordar su voz. Si no dispusiera del sentido del tacto, no podría recordar la calidad de su piel cuando tomó su mano. Así pues, todos los sentidos interiores están relacionados con los sentidos externos y cuando éstos no existen, no se puede percibir nada. Por tanto, no puedo aceptar que me diga que a Dios se le percibe con los sentidos interiores, Posiblemente, usted diga entonces que percibo a Dios con la razón, no con los cinco sentidos manifiestos ni con los sentidos internos, pero esto tampoco es correcto, ya que la razón no puede percibir nada sin los cinco sentidos. Aceptaré que puedo percibir a Dios por medio de la razón, si puede confirmar la existencia de algo sin la ayuda de ningún sentido. El Dios al que usted invita a la gente, no es más que el producto de la imaginación. Usted imaginó un ser con ciertas características y, para que su influencia entre la gente se mantenga, no lo enseña a nadie, diciendo que El no puede ser visto, que no nació de una madre y que tampoco nadie ha nacido de Él.

El ídolo de los hindúes

  • Su Dios, al que no se puede ver -prosiguió Abu Shâkir- es como el ídolo enmascarado de los hindúes. En la India existe un ídolo, al que los sacerdotes mantienen oculto tras una cortina y al que nadie puede ver. Los sacerdotes que lo cuidan, dicen a los hindúes que este ídolo no se exhibe jamás a la gente porque ésta moriría si lo contemplase. Igualmente, usted dice que este mundo fue creado por Dios, pero que a ese Dios nadie puede verlo ni oírlo, solo una persona a la que usted llama profeta es capaz de oírlo.

Surgimiento accidental de la existencia

  • Pero yo digo que el mundo no lo creó nadie y que existe por sí mismo desde siempre ¿Acaso alguien crea las hierbas del desierto? ¿Acaso alguien crea las hormigas y los mosquitos? ¿Acaso no existen por sí mismos? Usted no me engaña con lo que dice y no acepto su fábula sobre el Dios que no se puede oír ni ver. Yo adoraré a un Dios que pueda ver con mis ojos y escuchar con mis oídos y, si no tiene voz, que pueda tocar con mis manos ¿Por qué desvía a la gente con esas fábulas y no les permite que adoren la realidad en lugar de la fantasía? Nosotros somos los creadores, no Dios. Con mis manos moldeo mi dios y lo creo y usted crea su Dios con la imaginación.

El Imam (a.s.) permaneció callado todo el tiempo que Abu Shâkir estuvo hablando. Sus alumnos, presentes en la conversación, quisieron intervenir en dos o tres oportunidades para decir algo, pero el Imam (a.s.) les hizo señas de que se mantuviesen callados y quietos. Cuando Abu Shâkir terminó de hablar, el Imam (a.s.) permaneció unos segundos en silencio, esperando por si quería añadir algo, luego preguntó:

  • ¿Terminó su exposición?

La última crítica

- Sólo quería añadir que usted ha inventado toda esta historia de un Dios invisible para obtener poder, riqueza y opulencia. No tengo nada más que decir.

La respuesta del Imam Sâdiq (la paz sea con él)

- Ahora que terminó de hablar, responderé a sus críticas, pero comenzaré respondiendo a la última de ellas.

Dijo usted que yo invito a la gente a adorar a Dios para, mediante ese engaño, obtener poder, vivir en la opulencia y disponer de riquezas con fines perversos. Si mi vida fuese como la de los califas, lo que me dice sería correcto y no una calumnia, pero, usted mismo ha visto mi comida diaria; un simple trozo de pan. Le invito a que venga a mi casa esta noche, para que vea lo que como allí y los muebles que poseo. Si quisiera acumular dinero, para vivir en la opulencia y en la facilidad material, como usted dice, no necesitaría ponerme a enseñar cómo adorar a Dios, podría ser rico dedicándome a la alquimia o al comercio, ya que conozco los demás países mejor que el resto de los comerciantes. Sé qué tipo de mercancías se producen en cada lugar y qué es lo que se puede llevar de un lugar a otro para obtener mayores beneficios. Pregunte a los comerciantes de aquí qué mercancías se producen en Isfahán, Arsum o Liliki, que puedan importarse con beneficios. No creo que sepan responderle, porque los comerciantes de aquí conocen solamente los productos de Sham (Siria), Misr (Egipto) y al-Yazirah (Arabia), pero ignoran los productos que podrían importar de otros países y que les proporcionarían grandes beneficios comerciales. También sé por qué caminos traerlos, para reducir los gastos de transporte.

Usted dijo que, al fomentar la adoración de Dios, tengo intención de engañar a la gente, para hacerme rico. Le responderé diciendo que, desde el día que comencé a enseñar a la gente la manera de adorar a Dios hasta la fecha, nunca recibí de la gente más que pequeños regalos, que consisten en fruta y cosas semejantes...

Reconocerá usted que una persona no dedica toda su vida a la enseñanza, para recibir a cambio unos pocos dátiles y granadas cada año.

Escuché que su padre vendía perlas, así que es posible que usted haya conocido las perlas cuando era niño. Yo conozco los distintos tipos de joyas y el valor de todas ellas. Si quisiera acumular dinero no tendría necesidad de hacerlo enseñando cómo adorar a Dios, podría hacerlo vendiendo joyas. ¿Sabe usted cuántos tipos de esmeraldas existen?

- No.

- ¿Sabe usted cuántos tipos de rubíes existen?

- No.

- ¿Sabe usted cuántos tipos de diamantes existen y de qué colores?

- No.

- Yo, en cambio, conozco todos los tipos de esas joyas y los precios de cada una de ellas, a pesar de que no trabajo en joyería. ¿Sabe usted por qué brilla el diamante?

- No. Ni mi padre ni yo éramos vendedores de diamantes, para saberlo.

- El brillo del diamante se debe a que está pulido ¿Sabe usted de dónde se obtiene el diamante?

- No.

- Se obtiene de los ríos, riachuelos y arroyos. Le cuento todo esto, para que sepa que si quisiera ser rico, lo conseguiría por medio de la joyería o de otras formas.

La creencia en lo invisible

 “Respondiendo a otra parte de sus críticas, me referiré al fundamento de las mismas. Dijo usted que yo cuento mitos, invitando a la gente a adorar a un Dios que no se puede ver. Usted, que niega la existencia de un Dios invisible ¿Puede acaso ver lo que hay en su propio interior?”

- No.

- Si pudiera usted ver su propio interior, no diría que la creencia en Dios es un mito por que no Le puede ver.

- ¿Qué relación tiene ver el interior de uno mismo con adorar a Dios, que no existe?

- Usted dice que no existe lo que no se puede ver, oír, tocar, oler o gustar. Y como para usted no existe, no acepta adorarlo.

-  Sí, así es.

La circulación de la sangre

- ¿Acaso escucha usted el sonido de su sangre moviéndose en el cuerpo?, preguntó el Imam.

- No, contestó.

- ¿Acaso se mueve la sangre dentro del cuerpo?”

- Sí

¿Puede percibir el olor de la sangre que circula por su cuerpo?

- No.

- Cada pocos minutos, la sangre pasa una vez por todos los puntos del cuerpo y, si ese movimiento se detuviese, uno moriría en pocos instantes.

- No puedo aceptar el movimiento de la sangre en el cuerpo.

- Lo que le impide aceptarlo, es la ignorancia. Esa misma ignorancia es la que le impide aceptar la existencia de un Dios uno y único.

La actividad de las células vivas

"¿Sabía usted que Dios ha creado seres que puso en su cuerpo para que trabajen? ¿Y sabe que usted vive gracias al trabajo de esos seres?”

- No.

- Como usted solamente cree en lo que ve, no puede creer en esos seres trabajando en su cuerpo. Si estudia, o si es usted científico, sabrá que hay tantos de esos seres vivos (las células) que su número es superior al de los granos de arena del desierto. Esas criaturas nacen, crecen, se reproducen en el cuerpo y, pasado un tiempo, dejan de trabajar y mueren. Pero usted no puede ver nada de esto. No escucha sus voces, no puede tocarlas ni tampoco olerlas o gustarlas. Nacen, crecen, se reproducen y mueren, para que usted viva.

Usted cree que es su carácter de intelectual lo que le lleva a negar la existencia de esos seres, aunque, en realidad, la negación surge de la ignorancia y de la falta de entendimiento. Si se conociera a sí mismo y conociera lo que está pasando con su ser, no diría que, puesto que no puede ver a Dios, no acepta su existencia, o que la existencia de Dios, Uno e Invisible, es un mito.

El movimiento del átomo en el interior de la piedra

- ¿Ve usted esa piedra que ha sido colocada en la base del pórtico? Usted se imagina que esa piedra es sólida y que no se mueve, porque sus ojos no pueden ver el movimiento que la piedra tiene en su interior. Así que usted llamará fabulador y no creerá a cualquiera que le diga que en esa piedra hay tal movimiento que, comparado con el movimiento de todos los que estamos aquí, es como si estuviéramos completamente inmóviles. Y usted se representa a sí mismo como una persona cuerda e intelectual. Cuando en realidad, por su ignorancia, no puede percibir el movimiento dentro de la piedra. Puede que llegue un día, cuando la ciencia se desarrolle, en que la gente podrá ver el movimiento que existe en la piedra.

La anulación de la hipótesis del surgimiento accidental de los seres vivos

- ¡Oh, Abu Shâkir! Usted dice que todo lo que existió, existe y existirá en el mundo, llegó a ser por pura casualidad y que no tiene creador, por ejemplo, las hierbas salvajes. Pero no pensó que, mientras las condiciones para brotar no estén dadas y las semillas no estén ahí, éstas no brotarán. Si usted fuera una persona de estudios o con preparación científica, sabría que la razón no acepta que un fenómeno se produzca de forma casual, sino que necesita de un creador u originador; ya se trate de un fenómeno mineral, vegetal o animal... Si fuese científico, sabría que entre las personas sabias y prudentes de las diversas doctrinas, no existe una sola que no crea en la existencia de un Creador. Aparentemente lo que hizo que algunos lleguen a la conclusión de que algunos sabios y científicos no creen en Dios es que éstos han denominado al origen de la creación con otro nombre, diferente al de Dios, pero en realidad, inclusive las personas que niegan totalmente a Dios en su estudio, creen que las cosas tienen un origen y no pueden negar esa creencia.

La negación de Dios proviene de la ignorancia

- La negación del Creador es el resultado de la ignorancia, no de la sabiduría. Si la persona cuerda observa unos segundos el funcionamiento del cuerpo humano, entiende que el sistema que encierra, perfecto y continuo, posee un ordenador.

¡Oh, Abu Shâkir! Usted me dijo que cada uno de nosotros creamos a nuestro dios. La única diferencia es que usted construye el suyo de madera o de piedra y yo construyo el mío con el pensamiento, pero entre mi Dios y su dios hay una gran diferencia, ya que, hasta que usted no lo construyó de madera, su dios no existía, pero mi Dios existía antes de que yo operase con mi pensamiento. Yo no saqué a Dios de mi pensamiento, porque Él ya existía antes de que yo pensase. Lo que hice y hago es utilizar mi facultad mental para conocer mejor a Dios y para comprender mejor Su grandeza.

Cuando va al desierto y ve una gran montaña y trata de conocerla mejor ¿Dice usted acaso que la creó con sus manos o mediante su pensamiento? La montaña existía antes de que usted naciera y seguirá existiendo después de que usted muera, lo único que puede hacer es tratar de conocerla mejor. Ese conocimiento, incluso, está limitado por su grado de inteligencia. No puede llegar a conocerla bien y a fondo, porque su intelecto no es lo suficientemente amplio como para llegar al origen de la creación de aquella, ni para saber cuándo dejará de existir. Ni siquiera sabe de qué materiales está compuesta, qué minerales esconde en sus entrañas y los beneficios que ellos poseen para el hombre. Si usted conociese ese pedazo de piedra en el que esculpe su ídolo, no negaría con tanta facilidad la existencia de Dios, no diría que yo he creado mi propio Dios con el pensamiento. Como no conoce la piedra, imagina que ésta obedece a sus manos y puede esculpirla como guste. Si la piedra acepta que se la esculpa es porque Dios la ha creado de un líquido especial y apropiado para esta acción, de otro modo, la piedra se rompería en sus manos así como el vidrio.

- ¿Acaso la piedra se ha creado de un líquido? - Abu Shâkir comenzó a reír a carcajadas, de manera que uno de los discípulos del Imam quiso pegarle, pero el Imam no se lo permitió, diciéndole:

- Déjalo que se ría.

- Me río porque usted dice que la piedra con su dureza se ha hecho a partir de agua.

- No he dicho que se ha hecho a partir de agua, dije que en un principio la piedra era líquida.

- ¿Hay diferencia entre el agua y el líquido? El agua es líquida.

- Existen cosas líquidas que no son agua - respondió el Imam con paciencia- O, que si tienen agua, están mezcladas con otras cosas... La piedra fue líquida al principio y, sin ser agua, corría como el agua y poseía una alta temperatura. Por el poder divino, el calor de esa masa líquida se fue reduciendo poco a poco y se fue enfriando, hasta que tomó la forma sólida que ahora posee... Si llegase a tener nuevamente una temperatura muy elevada, cambiaría su estado y volvería a ser líquida.

¿Acaso Dios se encuentra, también, dentro de los seres?

- ¿Acaso Dios Invisible y Único está dentro de la piedra?

- Está dentro de todas las cosas, en todas partes.

- Mi razón no acepta que algo que no se puede ver esté en todas partes.

- ¿Acaso su razón no acepta que el aire, que no se puede ver, esté en todas partes?[1]

- Sí, pues aunque no pueda verlo, puedo sentirlo cuando sopla y me golpea, pero a su Dios no puedo sentirlo.

- ¿Acaso puede sentir el aire cuando no hay viento?

- No.

- Entonces acepta que lo que no ve y no siente pueda estar en todas partes. También Dios es así. Es decir, no se le puede ver pero está en todas partes. Pero esto que le digo es solamente a modo de ejemplo, porque entre el aire, que es algo simple y creado, y la esencia de Dios Creador, no hay ninguna semejanza.

El rol de la adoración a Dios en la vida del ser humano

Después de hablar un poco más sobre el tema, el Imam derivó la conversación hacia el tema del papel que cumple la adoración a Dios en la vida humana, y dijo:

- Ahora bien, la persona que no adora a Dios en esta vida es como la persona que pierde los sentidos de la vista, el oído y el tacto. No sabe a dónde va, que hace, en que se apoya; porque el mundo sin Dios es un cuerpo sin alma, sin sentido, sin objetivo. El adorar a Dios es tan necesario en la vida, que inclusive lo vemos presente en la de los animales que también necesitan de la adoración al Creador. Si entendiéramos el lenguaje de los animales percibiríamos esa adoración que ellos realizan.

La adoración de los seres vivos del mundo vegetal y animal

 “No digo con ello que los animales procedan como nosotros en la adoración a Dios, pero, sin lugar a dudas, obedecen las reglas establecidas por un creador.

¡Oh, Abu Shâkir! Incluso las plantas reconocen a Dios y, con su inteligencia vegetal, obedecen los mandatos divinos. En caso contrario, no podrían tener una vida ordenada. Entre las 150 clases de plantas existentes, y en los grupos y subgrupos en que éstas se dividen, no podrá usted encontrar una sola de vida desordenada... Sé que no puede aceptar lo que digo, o quizás no puede entenderlo, porque para percibir algunos asuntos, es necesario, al menos, tener una introducción al conocimiento de la ciencia en cuestión, para no ser totalmente ignorante del tema y poder entenderlo.”

Adoración de los seres inorgánicos

 “Además, digo que, no solamente los animales y las plantas adoran a Dios, con su inteligencia animal o vegetal, sino que, incluso los seres inorgánicos hacen lo mismo. Si no fuese así, se destruirían, se pulverizarían y se dispersarían en partículas separadas. Esa luz que vemos, cuyo origen está en el Sol, también adora a Dios, porque obedece las reglas y normas que Dios estableció para ella. Su obediencia es tan correcta y ordenada que se produce de la unión de dos factores opuestos y complementarios.[2] Ninguno de ellos por separado posee brillo o luz, pero, cuando ambos se juntan, se produce la luz. Si Dios descuidase, solamente por un instante, la administración de los asuntos del mundo y de lo que hay en él, éste desaparecería, pasaría a ser otra cosa. Pero Dios no descuidará nunca los asuntos del mundo, porque el mundo se administra sobre bases y normas establecidas, eternas. La sabiduría absoluta de Dios es la causa de que cada norma establecida sea eterna. Además, todas esas normas son para beneficio y conveniencia de los seres creados, sin excepción.”

La filosofía de la muerte

- Una de esas normas, aunque a los ojos de las personas ignorantes parezca un inconveniente, es la muerte. La muerte de los hombres también está basada en el beneficio, pues de no existir, la raza humana se exterminaría. Los científicos que, antiguamente, buscaban terminar con la muerte, se equivocaban y aconsejo a los científicos en el futuro, no busquen eliminar la muerte.[3]

¡Oh, Abu Shâkir! Suponga por unos instantes que no existe muerte natural y que el ser humano sabe que vivirá eternamente. Los opresores intentarían apoderarse de los bienes de los demás, para poseer eternamente riquezas en esa vida ilimitada y, cuando lo oprimidos se levantasen para luchar contra ellos, los aniquilarían. Como ser poderoso es algo relativo, los más poderosos aniquilarían a los menos poderosos, después buscarán guerras con los poderosos de un nivel inferior, y luego lucharan con los poderosos de un mismo nivel hasta que finalmente quedará el más fuerte o hábil. Suponga también que esa persona es inmortal y vive hasta el final del mundo y la humanidad se extingue...

En caso de que la especie humana no desapareciera al no existir la muerte, en un breve lapso de tiempo, quizás no más de unos cientos de años, el número de seres humanos aumentaría tanto que, no sólo se comerían a los animales, sino que, para librarse del hambre, se comerían a sus semejantes.

- Sus palabras sobre la muerte me han aturdido.

- ¿Por qué?

- De sus palabras se deduce que debemos suicidarnos rápidamente, porque a Dios le conviene que el ser humano se muera. Así que cuanto más rápido lo hagamos mejor.

La muerte súbita

- No. Quien se suicida actúa contra la ley divina, porque Dios nos ha ordenado que cuidemos nuestra vida, y una manera de hacerlo es no excediéndonos en el comer y el beber. Quien come y bebe mucho, no completará el período de vida normal del ser humano. Por eso, mi abuelo (Bendiciones y paz sobre él y su familia) dijo: "No hagan de sus estómagos cementerios de animales.

- ¿Qué quiso decir con eso?

- Significa que no deberíamos comer tanta carne.

- A mí me gusta la carne y no puedo evitar comerla.

- No he dicho que no coma carne, sino que no coma en exceso.

- ¿Por qué?

- Porque comer demasiada carne es la causa de muerte repentina en muchas personas.

- Es la primera vez que escucho eso.

- No digo que comer carne sea causa de muerte repentina, sino que, a algunas personas, comer carne en exceso les causa una muerte súbita. Es posible que alguien coma mucha carne sin que muera repentinamente.

- ¿Cómo definiría usted la muerte repentina?

- Aparentemente la persona está sana, pero en realidad está enferma, y de repente se desmaya y muere súbitamente.

- ¿Es posible que una persona esté aparentemente sana pero que, en realidad, esté enferma?

- Sí. Hay personas que están realmente enfermas y no se sienten enfermas o no perciben los síntomas o efectos de su enfermedad.

- No puedo aceptar que el hombre, sin estar aparentemente enfermo, muera repentinamente. Es posible que muera en la guerra o en una pelea o accidente.

- Tú hasta que no ves algo no aceptas su existencia y como hasta ahora no has visto a nadie morir repentinamente, sin presentar síntomas de enfermedad previamente, no aceptas que eso pueda suceder. Pues debes saber que existen tres formas de muerte repentina, una se origina en el cerebro, la otra en el corazón y la tercera en la sangre.

- ¿Por qué el cerebro, el corazón y la sangre nos matan repentinamente?

- Todo tipo de muerte súbita se produce en su última etapa por la viscosidad de la sangre, algo que, a su vez, es el producto de comer demasiada carne u otros elementos que dan fuerza y energía. Después de que la sangre se torna viscosa, las causas de la muerte repentina aparecen en el cerebro, en el corazón o en la misma sangre y aniquilan al ser humano. Entre las tribus árabes que viven en el desierto, no se ha visto que alguien fallezca repentinamente, debido a que ellos comen poca carne y pocos alimentos como los previamente descriptos , e incluso, algunas tribus, no comen carne más que una vez al año, en Meca, cuando hacen la peregrinación…

¿Cuántas personas conoce usted en Medina que hayan llegado a los cien años?

- No conozco a ninguna que haya llegado a esa edad.

- En esta misma ciudad, cuando la gente no comía tanta carne no eran pocos los hombres y mujeres que alcanzaban los cien años... pero ahora mismo si visita usted a los alrededores de Medina, donde viven las tribus beduinas, observará que hay entre ellos hombres y mujeres que alcanzan esa edad.

La viscosidad de la sangre es la causa de la muerte súbita en algunas personas y es la causa del envejecimiento prematuro de la mayoría y de que les llegue la muerte antes de que termine su ciclo vital natural.

El factor de la muerte

- ¿Cual es el factor que ocasiona la muerte?

- Dos cosas causan la muerte: 1- (Enfermedades) Como he dicho, unas son aquellas que provocan el paro cardíaco en las personas, aunque se creían sanas. 2- (la vejez) Aunque el hombre sea sano, finalmente morirá. Hipócrates, uno de los médicos de la Grecia antigua, creía que la vejez era una enfermedad y que, cuando se encontrase el remedio contra ella, el ser humano ya no moriría.

- Pero nuestros médicos no pueden curar esa enfermedad.

- No, y no creo que puedan curarla nunca.

- ¿Cómo sabe usted que la enfermedad de la vejez es incurable?

- Porque la muerte es un deseo de Dios, Quien la ha creado con su Poder y Prudencia.

- Entonces, ¿Qué hay de cierto en eso que dicen de que algunos profetas de antiguas épocas tienen vida eterna y viven aún hoy día?

- No crea usted esas cosas. Hasta ahora no ha existido en el mundo un ser humano que no haya muerto o, si está vivo, morirá. Lo que le contaron no son más que mitos…”(se refiere a la eternidad del ser humano sin una muerte antes del día del juicio final, sin negar que un profeta puede tener una vida sorprendentemente larga, siempre y cuando muera antes del juicio final).

Tiempo de la muerte

- Supongo que cuando crea en su Dios invisible, aceptaré también la profecía de vuestro Mensajero, pero aunque no tenga fe en vuestro Profeta, he escuchado algunas partes de vuestro Corán y quiero decirle que la última parte de lo que usted ha dicho, relativo a que comer demasiada carne espesa la sangre y eso causa la muerte repentina, está en contradicción con él ¿No es cierto que usted cree en el Corán?

- Sí, y lo reconozco como la palabra de Dios.

- Entonces ¿Por qué habla usted en contra de la palabra de Dios?

- ¿Qué he dicho que esté contra la palabra de Dios?

- He escuchado que Dios ha dicho que cada cual morirá en el momento que Dios ha determinado para él, sin que se adelante o atrase una sola hora.

- Efectivamente, esa es la palabra de Dios y está en el Corán.

- Pero ¿No dijo usted que todo el que come demasiada carne y alimentos que provocan mucha energía muere antes de que llegue su momento?”

- Sí.

- Por tanto, sus palabras van en contra de la palabra de Dios.

- En primer lugar, yo dije que algunas personas, posiblemente por comer mucha carne, mueran repentinamente de un infarto. En segundo lugar, existe una diferencia entre la duración de la vida natural (determinada por Dios) y la vida que el hombre acorta con sus propias acciones. Lo que Dios ha dicho, relacionado a que cada persona morirá en el momento que Él ha determinado para ella, corresponde al período de vida natural y quien se suicida no queda comprendido en estas palabras.

Es posible que Dios decrete para una persona una vida de ochenta, noventa o cien años, pero una puñalada puede acabar con su vida siendo joven. También la persona que come demasiada carne y algunos otros alimentos, aumenta mucho la viscosidad de su sangre y prepara con ello el terreno para su propio suicidio.

Nota del editor:

Lo que el Imam quiere explicar es que Dios Altísimo les da un determinado tiempo de vida a todas las personas pero la misma está relacionada con la propia voluntad y acciones de la persona. Existen factores que hacen que la persona logre llegar a esa edad determinada (como la buena relación con los parientes, servicio a los necesitados, etc.), pero por lo contrario si en lugar de esos buenos actos el ser humano realice malas obras (cortar lazos familiares, y todo tipo de pecados) que acortan la vida (voluntariamente) no llegará a la edad que Dios le había ofrecido como una oportunidad (sin embargo, Dios Altísimo, que tiene un conocimiento absoluto de todas las cosas, sabe la conducta que adoptará cada ser humano con su propia voluntad, y los buenos o malos efectos de la misma, sin que esto nos condicione).

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM; Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com, Fundación Cultural Oriente


[1] Este argumento está basado en la opinión del interlocutor, ya que el aire, en realidad, no está en todas partes de la creación.

[2] La ciencia confirma que la creación de la luz en su etapa final proviene de la fusión de un átomo de materia con otro átomo antimateria (dos átomos incompatibles)

[3] Este consejo del Imam (la paz sea con él) nos recuerda a Alexis Carrel, sabio que intentó descubrir cómo eliminar la muerte y que por cierto hizo considerables avances en este camino, pero que luego se arrepintió y abandonó todo lo relacionado a ese proyecto.

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Medico de India,Debate libre en el Islam,conocimiento de Dios,Imam Sâdiq,Mufaddal,argumentos
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El Imam Sâdiq (P) y el médico de la India- Debate libre.pdf (120.99 KB)
Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Doctrina Islámica-Shiismo
Islam básico
Publicado
Mon, 30 Sep 2024 - 06:42
By admin , 3 March 2018

Debate libre entre el Imam Sâdiq (P) y el científico materialista (diversas cuestiones científicas y filosóficas)

 

Debate libre en el Islam

El Imam Sâdiq (a.s.) y el científico materialista

Tema: Diversas cuestiones científicas y filosóficas

 

Un sabio materialista que negaba lo sobrenatural fue junto al Imam Sâdiq (la paz sea con él), para plantearle algunas cuestiones. Una de las preguntas que le hizo fue la siguiente.

-¿Cómo adora la gente a Dios, si no lo han visto?

- Lo ven en su corazón, con la luz de la fe y los intelectos despiertos confirman Su existencia como si lo vieran con los ojos. Aparte de que cuando los ojos observan el orden minucioso y exacto del universo, Lo están viendo.

Además, todos los profetas y los milagros que, como pruebas de su carácter profético, trajeron los mensajes y libros celestiales llenos de un profundo contenido, declaran Su existencia y son pruebas fehacientes de ella. Para los hombres sabios, es suficiente con ver las pruebas de la existencia divina, no necesitan verlo directamente para afirmar Su existencia.

-¿No podría Dios mostrarse a la gente para que ésta Lo viese y escuchase y, de esa manera, Lo adorasen con absoluta certeza y seguridad?

- Eso es imposible en sí mismo.

- ¿Cómo se demuestra que Dios ha enviado profetas y mensajeros?

- Antes de responder, he de hacer algunas premisas:

a. Existe un Creador Altísimo que es más poderoso que cualquiera de Sus criaturas.

b. El Creador del mundo es Sabio y no realiza actos irracionales.

c. No es posible que todo el mundo se relacione personal y directamente con Dios y obtenga directamente de Él el programa para sus vidas y su autoperfección.

Establecido esto, se ve claramente que Dios debe enviar mensajeros y profetas con la misión de guiar a las gentes en el camino hacia su perfección espiritual. De no ser así, desaparecería el objetivo de Dios al crear al hombre que consiste, precisamente, en permitirle llegar a su perfección y de este modo su creación habría sido en vano.

La eternidad de la materia

- ¿De qué fueron creados los seres?

- Los seres no fueron creados de algo material, provienen de la no existencia, de la nada.

- ¿Cómo es posible que la existencia provenga de la nada?

- La existencia de los seres se explica básicamente a partir de dos teorías: O bien, los seres están creados a partir de una materia preexistente, o bien, los seres, el mundo mismo, surgen de la nada.

Por tres razones no es posible que la primera teoría sea cierta:

La primera razón es que, si la materia que forma el Universo siempre hubiera existido, no sería un fenómeno, no sería el efecto de una causa anterior, por lo tanto, sería un Ser Necesario y no estaría sujeta a cambio o aniquilación.

La segunda es que, esa materia primordial habría de ser una Esencia Simple (de lo contrario sería compuesto y un ser compuesto necesita de sus partes y en consecuencia no sería un Ser Necesario) ¿De dónde procederían entonces todos los distintos colores, esencias y variedades de las sustancias que conocemos?

La tercera es que, si la materia eterna original era, en esencia, algo vivo ¿Cómo es que le sobreviene la muerte? Y si carecía de vida originalmente ¿Cómo es posible que surgiera la vida de ella?

Tampoco puede mantenerse que los seres vivos procedan de una existencia originalmente viva y los muertos de una materia originalmente muerta, ya que los cuerpos sin vida no tienen capacidad para existir desde siempre, ya que no tienen poder ni capacidad de permanencia. Cuando decimos que algo es eterno y sempiterno, eso implica que no necesita de una causa para llegar a existir.

- Si lo que usted dice fuera correcto ¿Cómo es que se ha dicho que el mundo es eterno?

- Esa es la opinión de las personas que niegan que el mundo tenga un Administrador, que niegan a los mensajeros de Dios, que dicen que los Libros Sagrados que ellos trajeron son fábulas y que afirman que esos mismos mensajeros han inventado la religión.

Los seres existentes muestran por sí mismos que son el efecto de una causa anterior... El movimiento de la Tierra, con todo lo que hay en ella, los cambios de las estaciones, la sucesión de la noche y el día, los procesos de nacimiento, crecimiento, decrepitud y muerte de los seres, la sorprendente y maravillosa naturaleza del mismo ser humano,... son pruebas evidentes de que todo es consecuencia de una causa anterior y de la necesaria existencia de un Creador y Administrador de todo.

- ¿Acaso el Creador conocía a los seres antes de crearlos?

- Sí, Dios, desde la eternidad, los conocía.

- ¿Las partes que conforman a Dios son iguales entre sí o son diferentes?

- Esa pregunta no tiene sentido referirla a Dios, ya que a Dios no se le pueden aplicar criterios de diferencia o semejanza, ya que esos son conceptos que se pueden aplicar a seres materiales y o compuestos de partes o miembros, pero Dios no es así, ni es una existencia material ni está compuesto de partes o miembros.

La Unicidad de Dios

- Entonces ¿Cómo podemos decir que Dios es Uno?

- Es Uno en el sentido de que Su esencia es Única y no puede compararse con nada existente o imaginable. Excepto Dios, cualquier "uno" que imaginemos, está compuesto de partes o miembros, pero Él es un Uno sin que eso haga referencia a un "dos" y tampoco tiene partes o miembros. No es susceptible de ser dividido o numerado.

- Si partimos de la base de que Dios no necesita de las criaturas y no estaba obligado a crearlas, tampoco sería correcto pensar que nos ha creado por juego o vanidad ¿Qué sentido tiene la creación?

- Él nos ha creado para que podamos llegar a conocer Su creación minuciosa y justa y para hacer explícita Su Sabiduría y Poder.

La filosofía de la resurrección

- ¿Por qué a Dios no le bastó con la creación de este mundo y no puso aquí mismo el lugar de la recompensa y el castigo?

- Dios ha hecho de este mundo el lugar de la prueba, de la negociación y del perfeccionamiento, y un medio para obtener Su amor y amistad. Dios ha colmado este mundo hasta el borde de felicidad y desdicha, para probar a los hombres en esta "escuela de perfeccionamiento". Es por ello que ha establecido la diferencia entre el lugar de la acción y el lugar donde se obtiene el resultado de la misma.

La creación de Satanás

- ¿Es también una manifestación de Su sabiduría el haber creado un enemigo Suyo? Él existía y no tenía enemigo - según lo que tú dices - y después creó a Satanás, que desvía a Sus siervos de Su obediencia y los influencia negativamente, con artimañas tan bien calculadas para llegar al corazón y hacerles caer en la tentación, que algunos de ellos llegan hasta a dudar de Su Creador, otros niegan la existencia de Dios y algunos incluso se vuelven a otros y los adoran. Si Él es sabio ¿Por qué dio a Su enemigo poder sobre Sus siervos, abriendo así el camino para que pueda desviarlos?

- A Dios no le perjudica la enemistad de ese enemigo, ni Le beneficia su amistad. Al enemigo se le puede temer cuando tiene capacidad de beneficiar o perjudicar. Si el enemigo decide apoderarse de un territorio, lo hace gracias al poder que posee, si decide aniquilar a alguien es porque tiene poder para hacerlo, pero Satanás es una criatura de Dios. Dios creó a Satanás para que Le adorase. En el momento de crearlo, Él sabía a quién estaba creando y lo que él haría. Satanás adoró a Dios, junto a los ángeles, durante mucho tiempo, hasta que Dios, para probarlo, le ordenó que se prosternara ante Adán. La envidia y la maldad que sentía le impidieron cumplir la orden que Dios le daba y, por ese pecado de desobediencia, fue maldecido y expulsado del Paraíso. Debido a todo ello, nació en él el rencor hacia Adán y sus hijos, que le llevó a ser un enemigo declarado del los seres humanos. Pero Satanás no posee ningún poder sobre los hijos de Adán, excepto el poder de tentarlos, invitarlos a desviarse y susurrarles cosas incorrectas.

Como dice el Sagrado Corán:

El Demonio dirá, cuando se juzguen los asuntos: "Dios os hizo la promesa verdadera, pero yo os hice una que no cumpliré. Yo no tenía poder sobre vosotros, excepto el de invitaros y vosotros me escuchasteis. No me censuréis, pues, a mí, sino censuraos a vosotros mismos. Ni yo puedo ayudaros, ni vosotros podéis ayudarme.

Ciertamente, rechazo lo que me atribuisteis anteriormente." ¡Ciertamente, los pecadores tendrán un castigo doloroso!

Corán 14:22

No tenía (Satanás) poder sobre ellos, excepto el de saber quién creía en la otra vida y quién dudaba de ella. Tu Señor es el guardián de todo.

Corán 34:21

Iblís confirmó la opinión que se había formado de ellos (de los hombres). Le siguieron todos, menos un grupo de los creyentes.

Corán 34:20

La discriminación en la Creación

- ¿Por qué Dios estableció discriminaciones, creando a un grupo noble y a otro inferior?

- Es noble el que obedece a Dios y plebeyo quien Le desobedece.

- ¿Es que unos hombres son mejores que otros?

- La superioridad de las personas viene dada por su piedad:

Ciertamente el más noble de vosotros ante Dios es el más piadoso.

Corán 49:13

- Conforme a eso, en principio, para usted, todos los hijos de Adán son iguales y sólo se destacan unos de otros por su grado de piedad.

- Así es. En principio todos estamos hechos de barro. Nuestro padre Adán y nuestra madre Eva fueron creados por el Único Dios. Desde luego, Dios Poderoso y Majestuoso, ha elegido de entre los hijos de Adán a un grupo y ha purificado su nacimiento y sus cuerpos. Dios los ha protegido de la impureza, en las entrañas de sus padres y en los vientres de sus madres y, de entre ellos, de entre la más pura descendencia de Adán, ha elegido a Sus profetas y mensajeros.

El criterio para el establecimiento de este privilegio, se basa en que, en el momento de su creación, Dios sabía que ellos Le obedecerían siempre y no Le asociarían nada ni nadie. Por esa causa, son merecedores de los favores divinos.

La creación de los malos

- ¿Por qué Dios no ha creado a todas las personas obedientes a Él y monoteístas, teniendo poder para hacerlo?

- Porque, en ese caso, las obras buenas de las personas serían obras de Dios, no de ellas mismas. En ese caso, las recompensa, el castigo, el Paraíso y el Infierno, no tendrían sentido. Dios ha creado a las personas y les ha ordenado que practiquen Sus leyes y, por medio de los profetas y de los Libros Celestiales, ha mostrado y establecido cual es el camino de la Verdad para la humanidad, sin dejar nada fuera de consideración, para que nadie tenga excusa para sus malos actos o por el incumplimiento de lo obligatorio. Después les ha dado el libre albedrío hasta el momento de su muerte, y según el uso que hagan de él, recibirán, finalmente, la recompensa o el castigo.

La compulsión

- Entonces ¿Las buenas y las malas obras son responsabilidad de cada ser humano?

- Efectivamente, la obra buena la realiza el ser humano, Dios lo que hace es ordenar que se realice. Igualmente, la mala acción, es el ser humano el que la realiza, Dios se limita a ordenar que no se lleve a cabo.

- ¿Acaso no es con los medios que Dios le dio, con lo que el hombre hace su mala acción?

- Sí, pero con esos mismos instrumentos, el hombre puede hacer obras buenas en lugar de malas, prohibidas por Dios.

- ¿Quiere eso decir que el ser humano posee libertad para elegir entre realizar un acto bueno o malo, es decir, que tiene libertad de elección?

- Dios no impide al ser humano que haga lo que desee, ya que le ha dado la capacidad y la fuerza para no hacer lo que está prohibido. Dios no ha dispuesto la obligatoriedad de ningún acto que el ser humano no pueda realizar, ya que Él no es opresor ni actúa vanamente. Dios no establece leyes que el ser humano no pueda cumplir.

- Entonces, la persona que Dios ha creado atea ¿Podría ser creyente?

- Dios ha creado a todos los seres musulmanes, es decir: sometidos a Él; ordenándoles ciertas obras y prohibiéndoles ciertas otras y el ateísmo o la incredulidad es un atributo que la persona adquiere, debido a la realización de determinadas acciones. Cuando el ser humano aparece como ateo, es porque ha sufrido un proceso en el cual ha adquirido falsos conceptos. Si en ese momento se le expone la Verdad y la rechaza, entonces podremos considerarlo ateo o incrédulo...

Justicia Divina

- Si Dios es justo ¿Por qué hace que un niño sufra dolores, enfermedades o que le aquejen impedimentos o defectos, sin ser pecador?

- Existen distintos tipos de enfermedades: las enfermedades que son pruebas, las que son un castigo, y las que llevan a la muerte.

¿Eres tú de los que creen que las causas que producen la enfermedad son las comidas en mal estado, las aguas descompuestas o contaminadas y los factores genéticos heredados de los padres, mientras que una persona que se cuide mucho, no enfermará? Si piensas así, eres de esas personas que dicen: "Las comidas y las bebidas son los únicos factores de enfermedad y muerte”

A pesar de todo lo que Aristóteles, maestro de médicos, y Platón, maestro de sabios murieron, Jalinus envejeció, sus ojos se fueron debilitando y, finalmente, no pudo impedir su muerte. Todo lo que estos sabios hicieron para impedir su muerte, no les sirvió.

Hay muchas enfermedades que los médicos agudizan más al tratarlas y muchos sabios que conocían bien las enfermedades y cómo curarlas totalmente, ellos mismos murieron. En cambio, muchas personas que nada sabían de Medicina, vivieron bastante más que esos médicos. En el momento en que le llega el turno de la muerte, la ciencia médica no resuelve nada, pero a las personas que nada saben de Medicina, si aún no les llegó su hora, la muerte no les afecta.

La creación de los malhechores

- Dígame ¿Tiene acaso Dios alguien con quien se le pueda comparar o alguien que Le dispute la administración del mundo?

- No.

- Entonces ¿Quién es el creador de los males? Si usted cree que Dios no ha creado nada en vano y que la creación de cada cosa tiene un objetivo y un beneficio ¿Quién creó los animales carnívoros, los seres peligrosos, los seres horribles, los gusanos, las víboras, los mosquitos, los escorpiones...?

- ¿No es cierto que el remedio preparado con el escorpión es eficaz para la vesícula y destruye la piedra? ¿Acaso no se prepara el antídoto con el veneno de la víbora y, ese mismo veneno es beneficioso para el aquejado de lepra? El gusano rojo que sale de la tierra ¿No es beneficioso para la enfermedad de sarna?

- Es cierto, no tuve en cuenta el papel tan importante que esos animales tienen en la vida.

- En relación a los mosquitos, moscas y otros animales parecidos, una de sus funciones beneficiosas es servir de alímento a otros animales.

- Según usted ¿Se podría decir que existen algunos fenómenos que no son controlados totalmente por Dios?

- No.

- Pero, Dios ha creado a los seres humanos sin la circuncisión ¿Acaso la creación del prepucio tiene alguna razón de ser o beneficio? ¿No es, más bien, un sin sentido?

- Su creación, tiene sin duda una razón de ser o un beneficio.

- Pero ustedes dicen que es mejor cortarlo, modificando así lo creado por Dios. Para ustedes, no hacer la circuncisión es un defecto, por lo tanto ¿No están diciendo con ello, que cuando Dios hizo al hombre con prepucio cometió un error o hizo algo sin sentido?

- Ambas situaciones son beneficiosas y razonables. Tan beneficiosa es la acción divina, creando al hombre como lo hizo, como la nuestra al realizar la circuncisión. No son dos cosas contradictorias. Observemos cómo el niño, al nacer, está unido a la madre por el cordón umbilical. Dios, en Su sabiduría, lo ha creado de este modo, pero, ha dispuesto que, cuando el niño nazca, el cordón umbilical sea cortado y, de no hacerse, resulta un perjuicio para la madre y para el niño.

Dios pudo también haber dispuesto que no crezca el pelo y las uñas, pero es beneficioso que así sea. También es beneficioso capar a los bueyes. Por ninguna de estas cosas se puede reprochar a Dios falta de sabiduría. Por el contrario, la obra de Dios está basada en la sabiduría y también lo que Él ha ordenado al hombre llevar a cabo. Ambas cosas tienen su sentido y cumplen su función debidamente.

Súplica

- Existe otra cuestión que deseo plantearle ¿Acaso, no dicen ustedes que Dios dijo: "Invocadme, hasta que responda vuestras súplicas?"

En cambio, vemos que el pobre Le suplica y Él no le responde. El oprimido, también Le suplica, para que Le salve del tirano, pero Dios no le ayuda.

- Nadie suplica a Dios, sin que su ruego sea aceptado. Solamente la súplica del opresor no es atendida por Dios, mientras no vaya precedida por un sincero arrepentimiento. En cambio, cuando el hombre sincero Le suplica, si Dios ve que hay un beneficio para él en su súplica, le responde. Pero cuando Dios ve que no hay beneficio en lo que el hombre Le ruega, no se lo concede y, así, impide que le aflijan males mayores, que el suplicante ignora. A cambio de ello, Dios le reserva una recompensa abundante para el día en que se verá necesitado de ella (el Día de Juicio Final).

- A la persona de fe, a veces, le cuesta suplicar, porque no sabe si lo que ruega es adecuado. A veces, el ser humano, ruega a Dios que acabe con algo o con alguien, sin tener en cuenta que, quizás, no ha llegado el momento de que se realice lo que solicita. A veces, las personas piden la lluvia y, en cambio, no es conveniente que llueva en ese momento, dado que Dios sabe muy bien cómo debe administrar el mundo.

Esto que le digo y muchas otras cosas parecidas, muestran que, en muchas ocasiones, existen obstáculos que impiden responder a lo que se Le pide. Piense en eso detenidamente.

La relación con el mundo celestial

- Otra cuestión ¡Oh sabio! ¿Por qué nadie baja del cielo o ningún ser humano sube a él, no existiendo un camino para ello? ¿No cree que, si la gente pudiera subir al cielo y conocerlo, aceptarían mejor la divinidad de Dios y se librarían de la duda y la incertidumbre, al aumentar su certeza? ¿No cree que, si alguien pudiera ir y volver con noticias, la gente aceptaría mejor que existe un Administrador de todo?

- La administración que usted observa en la Tierra, proviene del Cielo y, algunas de las disposiciones, son evidentes ¿No ve que el Sol aparece en el firmamento y su brillo hace que sea de día, mientras que sus rayos dan la vida? ¿No ve usted cómo la Luna aparece en el cielo y, según su grado de iluminación, se calcula el año, el mes y el día? Si algo impidiera que el Sol y la Luna aparecieran en el cielo, la gente quedaría desconcertada y se produciría el caos. Todo eso, son signos que muestran que en el Cielo existe un Administrador que organiza todas las cosas. Además que Dios mismo habló con el Profeta Moisés y elevó al Profeta Jesús a los cielos y lo hará descender desde el cielo y los ángeles descienden de los cielos. Su problema es que no puede creer en lo que no ve. Pero lo que ve, es suficiente para entender la Verdad.

- Sería bueno que Dios resucitara a un muerto cada cien años, así podríamos preguntarle por nuestros antepasados, dónde fueron, qué vieron después de morir y qué fue lo que les ocurrió, de manera que la gente pudiésemos actuar con certeza y las dudas salieran de nuestro corazón.

- Esa es la forma de pensar de aquellos que niegan la palabra de los profetas y la desmienten... Dios ha explicado en Su Libro, a través de sus profetas, la situación y el estado de las personas que han muerto ¿Acaso es alguien más veraz que Dios y Sus profetas? Además que Dios ha resucitado a personas fallecidas. Resucitó a los creyentes de la caverna, después de que llevaran trescientos años muertos y, en una época en que la gente negaba la resurrección del Día de Juicio, los revivió, para mostrar prácticamente Su poder para devolver la vida a los muertos el Día del Juicio Final. También resucitó Dios al profeta Jeremías, y un grupo fue resucitado por la súplica del Profeta Ezequiel después de cien años, como relata el Corán en la sura 2: 259 y otro grupo al que Dios devolvió la vida, fue el de las personas que Él hizo ir al Monte Sinaí. Cuando ellos pidieron ver a Dios, Él los hizo morir y después los resucitó.

La historia de Mani

-¿De qué trata la historia de Mani?

-Era un investigador que tomó un poco del Zoroastrismo y otro poco del Cristianismo y los mezcló de tal forma que acabó creando una nueva secta que se contradecía con ambas previamente mencionadas.

Mani creía que al mundo lo administran y dirigen dos dioses diferentes, uno es el dios de la luminosidad y el otro de la oscuridad y la luz se encuentra cercada por la oscuridad. Los cristianos refutaron esa creencia y los seguidores de Zoroastro la aceptaron.

El profeta de los zoroastros

-¿Acaso Dios ha enviado un profeta para los…? Yo he leído libros ellos en los que se encuentran asuntos valiosos y consejos admirables, así como ejemplificaciones amonestadoras. Ellos también aceptan la creencia de la recompensa y castigo después de la muerte y desde el punto de vista práctico de la religión, tienen leyes y obligaciones que cumplir.

-No ha habido una sola comunidad que no haya tenido un profeta, Dios les ha enviado un profeta a los zoroastros pero ellos no lo aceptaron y desmintieron su libro.

-¿Quién fue el profeta de los zoroastrianos? ¿es cierto que algunos creen que fue Jâlid Ibn Sanan?

-Jâlid era un árabe beduino, no un profeta, eso es algo que simplemente se difundió entre la gente.

- ¿Acaso su profeta era Zoroastro?

-El Zoroastro les ha enseñado el cántico[1] y alegó ser profeta. Algunos creyeron en él y otros lo desmintieron, lo exiliaron y terminó siendo presa de las bestias salvajes del desierto.

-“¿Quiénes estaban más cerca a la verdadera fe? ¿Los zoroastros o los árabes en la época de la ignorancia?”

-Los árabes de la época de la ignorancia, ya que los zoroastros desmintieron a todos los profetas y no aplicaron en su sociedad ninguna de las enseñanzas proféticas. El rey Keijosro, seguidor de Zoroastro asesinó a trescientos profetas. Ellos no realizaban el baño completo de Yanaba (por relaciones íntimas matrimoniales), mientras los árabes de la época de la ignorancia sí lo hacían. Este baño es una de las órdenes especiales de la religión verdadera.

Los zoroastros no realizaban la circuncisión, siendo que ésta es una tradición profética…y los árabes sí la realizaban.

Los zoroastros no solían realizar el baño completo a sus muertos y amortajarlos, lo que hacían era arrojar los cadáveres al desierto, entre las piedras., pero los árabes, siguiendo la tradición de los profetas, los purificaban, amortajaban y enterraban.

Los zoroastros consideraban lícito el matrimonio con la madre, hija, y hermana (incesto), mientras los árabes se lo habían prohibido…[2]

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM; Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com; Fundación Cultural Oriente


[1] El cántico es una melodía particular que los zoroastros emiten al momento de comer.

[2] Bihar Al-Anuar, tomo diez, pág. 164-180

Palabras claves
debates científicas y filosóficas,El Islam,Imam Sadiq,materialista,shiismo,creación de Satanás
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Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Islam básico
Doctrina Islámica-Shiismo
Filosofía-Gnosis
Ciencias
Publicado
Thu, 29 Dec 2022 - 06:42
By admin , 3 March 2018

El Imam Bâqir (P) y Qutâdah - Debate libre en el Islam

Debate libre en el Islam

El Imam Bâqir (la paz sea con él) y Qutâdah

Tema: Cuarenta preguntas olvidadas

 

Abu Hamzah Az-Zumâlî relató:

"Estaba sentado en la mezquita del Profeta (la paz y bendición sean con él y su descendencia) y vi que un hombre venía hacia mí. Se acercó y le saludé. El hombre me dijo:

- ¡Oh siervo de Dios! ¿Quién eres?

- Un habitante de Kufa. ¿Qué deseas?- le respondí.

- ¿Conoces a Abu Ya'far Muhammad ibn Alí? - me preguntó.

- Sí ¿Por qué me lo preguntas?

- Por nada... sólo tengo cuarenta preguntas que hacerle. Aceptaré las respuestas correctas pero no las incorrectas.

- ¿Acaso tienes capacidad para determinar cuáles son las respuestas correctas y cuáles no? - le pregunté.

- Sí - me respondió.

- Entonces ¿Para qué necesitas preguntarle a Abu Ya´far?

- Los habitantes de Kufa sois muy habladores... Te pido únicamente que me avises cuando veas al Imam. - me respondió.

En ese momento, entró en la mezquita el Imam rodeado de un grupo de gente de Jorasán (Persia) y de otros lugares. El Imam (la paz sean con él) se sentó y la gente se sentó a su alrededor y le hacían preguntas relacionadas a la peregrinación. El hombre que estaba hablando conmigo, se sumó al grupo, sentándose cerca del Imam. Yo también me acerqué, para escuchar mejor lo que hablaban. Una vez que el Imam hubo respondido las preguntas de los presentes y éstos se fueron dispersando, miró al hombre en cuestión y le preguntó quién era.

El hombre respondió que su nombre era Qutâdah, hijo de Duâmah[1], habitante de Basora.

- ¿Eres tú el erudito de Basora? - le preguntó el Imam.

- Sí.

- ¡Ay de ti! ¡Oh sabio desviado! ¡Oh sabio irresponsable! Dios ha creado algunas personas como prueba para las demás. Son como pilares de la Tierra. La unidad de la sociedad se mantiene gracias a la guía de tales personas. Ellos son puros y dignos de alabanza ante los ojos de Dios que los ha elegido, antes de la creación, cuando todavía eran existencias luminosas, metafísicas, situadas a la derecha de Su Trono.

Con ello, el Imam quería hacer consciente a Qutâdah de la gran responsabilidad que contraía, vendiendo su conocimiento a los poderosos, en una época de oscurantismo, a cambio de algo sin valor, como son la fama y la posición social. En lugar de presentar a la gente el verdadero guía elegido por Dios, con su apariencia piadosa, inducía a la gente a tomar partido por los opresores y apoyar al criminal gobierno de los Omeyas.

Una vez que el Imam hubo terminado de hablar, Qutâdah guardó silencio un largo rato antes de hablar.

- ¡Por Dios! Me he sentado junto a grandes sabios, como Ibn Abbas, pero jamás me sentí tan avergonzado y tenso como me siento ante usted.

- ¿Sabes dónde te encuentras y frente a lo que te encuentras? Ahora te hallas frente a una de las casas que Dios ha ordenado respetar, casas donde se recuerda al Señor, mañana y tarde.[2]

- ¡Por Dios! ¡Ha dicho usted la verdad! ¡Que Dios me quite la vida en lugar de usted! ¡Cierto es que esas casas no son casas ordinarias de piedra y barro! ¿Existe algún impedimento legal, según usted, para comer queso?

- Dijo usted que tenía cuarenta preguntas complicadas que hacerme - dijo el Imam sonriendo - y ahora ¿me pregunta usted algo tan sencillo?

- No sé qué preguntarle... Olvidé todas mis preguntas - respondió Qutâdah.

- No, no hay ningún impedimento legal para comer queso - afirmó el Imam (la paz sean con él).[3]

Fuente: DEBATE LIBRE EN EL ISLAM; Editorial Elhame Shargh

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www.islamoriente.com , Fundación Cultural Oriente


[1] Uno de los famosos jurisconsultos de la época de los Omeyas, con quienes tenía una estrecha relación. Se ha transmitido de Ibn Ubaida “no hubo un solo día en el que no haya visto un carruaje del gobierno Omeya frente a la puerta de Quttadah.”

[2] Se refiere a la aleya del Sagrado Corán, que dice: “En casas que Dios ha permitido que sean erigidas y en las que es recordado Su nombre. En ellas Él es glorificado mañana y tarde. 24:36

[3] “Bihar Al-Anuar” tomo 46, pág. 357, transmitido de “Al-Kafi” tomo 6, pág. 256

Palabras claves
El Imam Baqir,Qutadah,Debate libre en el Islam,Islam,debate
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Autor
Ayatola M. Rei Shahri
Tema
Religión-Ética
Historia-Biografía
Publicado
Thu, 30 Oct 2014 - 06:42

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Ayatola M. Rei Shahri

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