Los grandes enviados divinos asumieron una responsabilidad que estuvo siempre acompañada de privaciones, torturas, tribulaciones y martirio. Cuanto más elevados fueron sus objetivos mayores fueron sus dificultades. Por ende puede deducirse que su triunfo estuvo sujeto a una condición: la de ser tolerantes para así poder enfrentarse a las calumnias e infamias que se elevaron en su contra.
Hasan al-Basrî era uno de los grandes sabios islámicos del siglo I H. y los Omeyas, utilizaron su aspecto piadoso y devoto para tratar de ocultar los abusos y crímenes del gobierno. En la época del califato de Imam Alí (la paz sea con él),Hasan al-Basrî era joven. Tras finalizar la Batalla del Camello, Basora fue liberada por el ejército de Imam Alí (la paz sea con él),y, cuando éste entraba en la ciudad rodeado de la multitud que le aclamaba, el Emir de los Creyentes (la paz sea con él),vio a un joven que mantenía en sus manos una pizarra e iba escribiendo en ella lo que él decía. El Imam se dirigió a él en voz alta, preguntándole qué estaba haciendo...
Se cumple un año ya desde el comienzo de los disturbios en Siria. Mucho se ha escrito y se ha hablado en este tiempo y, lo que a nosotros nos llega, especialmente enfocado en un sentido, el de presentar lo que ocurre en Siria como una insurrección popular contra la que se ejerce una brutal represión. Pero a pesar de todo, después de un año, intentar negar que lo que ocurre en Siria es fruto de una conspiración internacional es como querer negar que el sol amanece cada mañana nuevamente.
Dentro de varios días, quizás a partir del mediodía del viernes 15 de junio, los sirios que traten de ver los canales nacionales sólo captarán en sus televisores otros canales creados por la CIA. Imágenes filmadas en estudio mostrarán masacres imputadas al gobierno, manifestaciones populares, ministros y generales dimitiendo, al presidente al-Assad dándose a la fuga, a los rebeldes reuniéndose en pleno centro de las grandes ciudades así como la llegada de un nuevo gobierno al palacio presidencial.
No hay duda que en el Sagrado Corán la mujer, en el aspecto económico, político, científico, cultural y artístico, es considerara igual al hombre y con el mismo estatus que él, con lo cual su dignidad y honor se consolidan y fortalecen. Los privilegios que antes del Islam tenían los hombres —la prioridad de alguien superior sobre otro inferior, el privilegio del amo sobre el esclavo—, cambiaron y así se preparó el terreno para que las mujeres disfrutaran de todos los aspectos de su vida sin ninguna precedencia por parte de los hombres.
Sin lugar a dudas este texto ha marcado una impronta importantísima en el pensamiento y en la vida de muchos creyentes shiita del mundo .En América Latina este libro, que combina testimonio y erudición histórico -teológica, ha sido traducido tanto al español como al portugués y su lectura ha servido de inspiración a muchos que han buscado los orígenes del Islam duodecimano y todo el legado espiritual que recoge.A continuación presentaremos este gran libro trasformador e imprescindible.
Tabuk era el nombre de una sólida fortaleza situada en la franja fronteriza de Siria que cortaba el camino entre Hayar y Sham (Damasco). En aquellos días Tabuk era una de las colonias del imperio romano oriental, cuya capital era Constantinopla. Todos los habitantes de las fronteras de Sham profesaban el cristianismo. Los gobernadores de esos distritos eran designados por el gobernador de Sham, y él mismo obedecía al emperador de Constantinopla.
Imam Abu Ya'far, Baqir al-'Ulum, nuestro quinto Imam, el día viernes primero del mes de Rayab del año 57 de la Hégira, en la ciudad de Medina abrió sus ojos al mundo. Lo nombraron Muhammad y apodaron Abu Ya'far y titularon con Baqir al 'Ulum que significa ""analizador erudito de la Ciencia."".El Imam Baqir, tanto por parte de padre como de madre, tenía parentesco con el Mensajero de Dios (BP) y Hazrat Alí y Fátima Zahra (P), ya que su padre fue el Imam Zain al-Abidín hijo de Imam Husein (P) y su madre fue Umm Abdullah, hija del Imam Hasan Mujtaba (P).
En los hospitales islámicos, donde se aplicaban varios tipos de jarabes, pastas y drogas medicinales, se enseñaba cuáles eran los medicamentos sintéticos, así como a conocer los medicamentos orgánicos que eran de suma importancia. Por eso, como se muestra en el libro Saidana —o Saidala— de Al-Biruni, Muyiz de Ibn Tilmiz y algunas otras referencias, era común en los hospitales tener personas que se llamaban Saidalani —quienes conocían los medicamentos, sus efectos y también cómo hacerlos—.En relación a los medicamentos sintéticos, Hunayn Ibn Ishaq había traducido el libro de Galeno al idioma siriaco y Habish luego del siriaco al árabe. Los musulmanes llamaban a estos libros, “Aqrabazin” —de la raíz de la pronunciación griega Craphidin que significa una breve tesis, y muchos de ellos eran habitualmente usados— de origen siriaco o griego, como Aqrabazin de Sabur Ibn Sahl, Aqrabazin de Razi y Aqrabazin de Ibn Tilmiz.
Muchos estudiantes de historia Islámica inician sus estudios con la jactancia de que si un suceso o una narración no ha sido informada en las primeras fuentes de la historia o en los hadices como as-Sirah an-Nabawiyya de Ibn Hisham o Sahíh de Bukhari, debe ser una invención posterior y por lo tanto no tiene credibilidad.Tienden a ignorar los prejuicios y limitaciones que son impuestas al escritor por parte de los poderes gobernantes así como también por las inclinaciones propias. No solamente son importantes los prejuicios en las invenciones de personajes míticos, los sucesos y las frases pronunciadas, todos son igualmente relevantes al ignorar y desviar silenciosamente ciertas figuras y narraciones históricas.Este artículo trata de examinar la forma en que los historiadores musulmanes han analizado el primer llamado en público o convocatoria al Islam que hizo el Profeta Muhammad, conocido como Dawat zul-´Ashira.

Pagination