La casta gobernante en Israel, tanto la civil como la militar, han sido sacudidos por el temor de ver concretado el aislamiento de la entidad sionista, a partir de la decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de impulsar la Resolución N° 2334 aprobada el pasado 23 de diciembre del 2016.
Setenta naciones, junto a las cinco potencias mundiales miembros del Consejo de seguridad de la ONU, se reunieron el pasado 15 de enero en parís, con el fin de relanzar un proceso de paz estancado entre palestinos e israelíes. El resultado fue el previsible: nada nuevo bajo el sol.A dicha cita no fueron invitados los miembros de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como tampoco de la entidad sionista. El gobierno francés pretendía que tanto Netanyahu como Abbas se reunieran en París como broche de esta Conferencia, idea imposible de llevar a cabo por la rotunda negativa del Primer Ministro israelí. El objetivo de la Conferencia  era sentar una política de consenso destinada a avanzar en el término de un conflicto que se arrastra  ya por 59 años y que se ha expresado, en lo concreto, en la pérdida territorial de gran parte de la Palestina histórica, la ocupación de los territorios de la Ribera Occidental a partir del año 1967, el cerco a la Franja de Gaza, la política de asentamiento con colonos judíos en el Wests Bank en una cifra que supera ya los 650 mil colonos y el establecimiento de bantustanes  sujetos a la administración civil y militar sionista, que hacen imposible pensar hoy en un Estado Palestino.
La República Islámica de Irán vive un contencioso que ha marcado toda una generación, que ha visto transitar casi cuatro décadas desde el triunfo revolucionario, con una guerra de agresión que obligó a la denominada santa defensa contra Irak. Años de bloqueos y sanciones por el férreo convencimiento de asumir su soberanía y dignidad a toda prueba. Una época que en julio del año 2015 generaría un punto de inflexión, con la firma de los denominados Acuerdos Nucleares o Plan Integral de Acción Conjunta – JCPOA por sus siglas en inglés – que reconoce en Irán su derecho a desarrollar su programa nuclear pacífico y con ello poner fin a sanciones económicas, políticas, científicas y diplomáticas, que mostraron no sólo su carácter injusto, sino que estériles para doblegar la resistencia iraní.
En la parte I de este trabajo sostenía que la otrora “isla de estabilidad” con que el ex mandatario estadounidense Jimmy Carter definía al Irán sujeto al dominio estadounidense se vio sacudida por una Revolución.Una revolución que comenzó a cambiar, no sólo estructuralmente la nación persa, sino también la correlación de fuerzas en la zona de Oriente Medio y Asia Central. En sus 38 años, desde el triunfo de las fuerzas revolucionarias, la República Islámica de Irán ha tenido que ampliar su estado de alerta en todos los planos, fortalecer su capacidad disuasiva, elevar la moral combativa de sus tropas, desarrollar su industria, investigar, crear, innovar a pesar de las restricciones y bloqueos que día a día tiene que sortear. Un combate que no ceja en virtud de la determinación de sus enemigos occidentales y regionales decididos a destruir a Irán “sumirla en la edad de la piedra” como es habitual escuchar en los apocalípticos discursos y en la cantinela repetitiva de los gobiernos sionistas sean estos Laboristas o del Likud.
La entrega de los Premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos - los denominados Premios Oscar -  mostraron el poder de las Agencias de Relaciones Públicas occidentales y la buena correspondencia, que suelen tener con el poder político.Afirmación que se sustenta en la entrega de la famosa estatuilla de la cultura cinematográfica estadounidense,   en la categoría de mejor cortometraje documental a la historia “Los Cascos Blancos Sirios” – The White Helmets por su título en inglés – mismo cortometraje que fue usado como caballito de batalla, para lograr que la mencionada entidad postulara al Premio Nobel de la Paz 2016, que finalmente fue otorgado al Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos por sus esfuerzos en el proceso de paz en su nación junto a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC –
La libertad, desde el punto de vista de la religión puede estudiarse bajo dos títulos: La libertad espiritual y la libertad sociopolítica. Según la perspectiva espiritual, la esencia del hombre o su ser inmaterial está libre de corporalidad, materialidad y de rasgos materiales. Siente nostalgia por su lugar de origen, la dimensión del Dominio y el mundo espiritual. Pero debido a la adherencia de su alma al cuerpo, se regocija con los asuntos materiales mundanales. El hombre no tiene opción excepto buscar la perfección por medio de los medios que este mundo le permite, porque este mundo es el campo de siembra para la otra vida. Sin embargo, la mayoría de la gente tiende a ver al mundo como si fuese algo independiente e ignoran su verdadero valor, el cual está relacionado con la otra vida. Es por eso que son atrapados por las frivolidades y placeres triviales y estos les impiden ascender a niveles de perfección.
¿Está casado el Doceavo Imam y si es así, tiene hijos? ¿Dónde reside? ¿Qué ropa usa y como subsiste? ¿Qué sentido tiene orar por su bienestar?La información acerca de si tiene esposa e hijos—aunque es posible y no se contrapone al objetivo de su prolongada ocultación—no es corroborada por evidencias seguras. Razonablemente se puede pensar que debido a que el Decreto Divino ha dictaminado que permanezca en las sombras del misterio, también esta pregunta sería parte de este enigma.
En el Islam, el término árabe futuwwat, que la historiografía occidental ha traducido por «caballería», estaba dotado de una subyacente dimensión religiosa, y aún mística, y revelaba antes que nada un estado espiritual. La «caballería» islámica, por consiguiente no constituía una orden como los templarios u hospitalarios, ni debe entenderse, al igual que en la Europa medieval, como una institución ligada al feudalismo, ya que no era sino una virtud característica de la ciudad o estado islámico «ideal» explicado por al-Farabí, Averroes y otros sabios musulmanes.
Si algo quedó claro, en la visitada efectuada por Donald Trump a la Palestina histórica ocupada por Israel a partir del año 1948 y posteriormente su reunión con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina – ANP -  en la ciudad de Bayt Lahm en la también ocupada Ribera Occidental es que el Eje de la resistencia debe redoblar sus esfuerzos en la defensa frente a los ataques de Washington y sus aliados sionistas.La primera etapa del periplo de Trump, por tierras de Oriente Medio, significó aterrizar en Arabia Saudí, dominada por la Monarquía wahabita. Allí quedó establecido que la República Islámica de Irán le quita el sueño a la alianza tripartita entre el Imperialismo. Sionismo y el wahabismo. Gran parte de las discusiones, entre ellas las que se dieron en el denominado Foro Para la Lucha Contra el Terrorismo y el Extremismo y en la pomposa pero ineficaz Cumbre Islámica-Árabe-Estadounidense se centraron en atacar a la nación Persa.
Entre los días 5 al 10 de junio del año 1967 las fuerzas sionistas, atacaron a los ejércitos de Egipto, Siria, Irak y Jordania bajo el pretexto, que las fuerzas egipcias apostadas en la península del Sinaí representaban un peligro para Israel. Una contienda bélica, que tendría amplias repercusiones en la vida política de las naciones árabes de Oriente Medio y sobre todo, significaría el inicio de la ocupación del territorio palestino tanto en la Franja de Gaza como en los territorios de la Ribera Occidental.

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