El Islam corrigió las irregularidades de la herencia de la mujer.La situación tocante a la herencia de la mujer, es la resultante de la dote y la manutención y no su causa.Si solamente se considerase el aspecto económico, el Islam no hubiese permitido ninguna diferencia entre lo que hereda el hombre y la mujer.El hecho de que el hombre herede el doble que la mujer es el resultado de la imposición de gastos al hombre, indicado por otras regulaciones.