En la historia del Islam, se pudo ver que la mezquita del Profeta en Medina no tenía nada que cubriera el piso, era de tierra, aunque en ese tiempo existían numerosos tipos de alfombras y cosas similares. Debido a que esta mezquita no tenía alfombra o algo que cubriera el suelo, cuando llovía este se humedecía y convertía en barro; pero sin embargo, los musulmanes se prosternaban sobre el barro y no colocaban ninguna alfombra o mueble sobre el suelo. Hay algunas narraciones como las siguientes:...