Por primera vez en la sede de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la bandera del Estado de Palestina se izó, el miércoles 30 de septiembre de esta gestión, este hecho histórico marcó sin lugar a dudas la luz de esperanza para el reconocimiento del Estado Independiente de Palestina.Para este hecho las Naciones Unidas cambiaron el pasado 10 de septiembre las normas que regían hace décadas, la licencia de los observadores permanentes para ondear su bandera en la entrada de la sede, a lo que obviamente como era de esperar se opuso rotundamente el Gobierno de EE.UU; así mismo lo señaló el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnets.
En un libro escrito por el jubilado profesor norteamericano de religión y teología, ahora convertido en escritor político, David Ray Griffin, se describen más de un centenar de pruebas contra el reporte de la comisión investigadora de los ataques terroristas de Septiembre 11 en Nueva York y el Pentágono, referidos en este artículo como los ataques del 9/11. Este libro concluye que el reporte de la comisión se dedicó solamente a absolver a la administración del presidente Bush y a las fuerzas armadas, de cualquier tipo de culpa relacionada con los ataques. Al mismo tiempo el autor del interesante libro expone como, además de encubrir, la comisión también se dedicó a ignorar asuntos bastantes comprometedores que dan al traste con la idea de que estos ataques fueron perpetrados por Al Qaeda y que no pudieron ser detectados debido a confusión, negligencia y falta de coordinación entre las distintas agencias del gobierno norteamericano, poniendo más peso en culpar sutilmente a la FAA (Administración Federal de Aviación), que estaba encargada de informar a las fuerzas armadas de los secuestros aéreos.
Las condenas se suceden, a porfía. Una masacre inhumana. Un atentado contra la humanidad. Una profanación, una blasfemia. Todas las palabras de condena llevan razón. Pero ¿por qué no reprobamos por igual cuando son otros los que mueren: en Alepo, en Bagdad, en Kabul, en el Mediterráneo, muertos sin número en lugares sin fin? ¿No valen, no duelen por igual todos los muertos? Pronto olvidaremos también a los muertos de París, y seguiremos condenando nuevas masacres. ¿De qué servirá si no nos preguntamos el por qué y el adónde? ¿Por qué estamos donde estamos?Se suceden también las declaraciones de guerra. Me inquieta profundamente la primera reacción del gobierno francés: los bombardeos de Raqqa. ¿Acaso intimidarán nuestras demostraciones de fuerza a los que no conocen el miedo? “Es el combate de la civilización contra la barbarie. Venceremos al terrorismo”, proclaman, mientras la industria de las armas se frota las manos.
Los amargos acontecimientos que provocaron el terrorismo ciego en Francia, una vez más, me han motivado a dialogar con vosotros los jóvenes. Para mí resulta lamentable que tales acontecimientos generen estas intervenciones, no obstante, es una realidad que si estos asuntos dolorosos no preparan el terreno para encontrar una solución y un motivo para que nos pongamos a pensar juntos, los daños serían mayores...Cualquier persona que sepa de amor y humanidad, se siente consternada por tales escenas, sea en Francia, Palestina, Irak, Líbano o Siria. Seguramente, los mil millones y medio de musulmanes del mundo comparten este sentimiento y repudian a los artífices y perpetradores de tales tragedias.
El premier israelí ha dado a conocer el plan que se persigue con Siria desde el inicio de la agresión contra este país árabe desde febrero del año 2011: desintegrar y balcanizar a esta nación levantina.Con su característica soberbia e incontinencia verbal, el Primer Ministro de la entidad sionista, Benjamín Netanyahu, aprovechó el espacio otorgado por el Foro Económico Mundial, celebrado en la localidad Suiza de Davos, donde año a año se reúne la flor y nata de los poderes financieros y políticos del mundo occidental, para dar a conocer y dejar al descubierto el verdadero plan que se persigue con la República de Siria desde el inicio de la agresión contra esta este país árabe desde febrero del año 2011: desintegrar y balcanizar a esta nación levantina.
Han quedado decenas de obras y libros del Imam Jomeini relacionados a temas éticos, místicos, de jurisprudencia y principios de jurisprudencia, filosóficos, políticos y sociales, muchos de los cuales han sido editados. Lamentablemente, gran cantidad de sus tratados y obras valiosas desaparecieron durante las mudanzas y en algunas irrupciones de los agentes de la Savak a la casa del Imam y a su biblioteca personal.El Imam tenía hermosa caligrafía y en sus escrituras acataba todas las normas de redacción y orden, evitando la extensión...
Después del levantamiento de las sanciones a la República Islámica de Irán, EEUU y sus aliados europeos no han quedado conformes con la medida; pues saben que en el corto plazo el país persa crecerá en los aspectos sociales, políticos y por sobre todo económicos, no obstante del bloqueo este país no ha colapsado en su desarrollo, todo lo contrario ha sabido soportar las retorsiones y los embates de los países Occidentales bajo la egida de Norteamérica.
En una muestra constante de su clásica retórica belicista, en un marco internacional de fortalecimiento de potencias opuestas a la hegemonía estadounidense, el Secretario de Defensa de EE.UU, Ashton Carter, en una Conferencia dada el día 4 de abril del 2016 en Washington ante el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales  -CSIS por sus siglas en inglés– afirmó que su país enfrenta “cinco desafíos principales”.
Existen muchos versículos en el Sagrado Corán que mencionan, después de invitar al monoteísmo, el tema de ser bueno con los padres y con las personas que nos rodean. Esta es una obligación moral y legal. Seguir esta orden es someterse a Dios; por el contrario, desobedecerla, es merecerse el castigo en el Día de la Resurrección. “¡Servid a Dios y no Le asociéis nada! ¡Sed buenos con vuestros padres, parientes, huérfanos, pobres, vecinos -parientes y no parientes-, el compañero de viaje, el viajero.” [Corán: 4:36]
Como un trágico cuento de nunca acabar, nuevamente, el Mar Mediterráneo – en este caso frente a las costas libias - se convierte en el cementerio para hombres y mujeres – incluidos menores de edad.Ellos buscan mejores perspectivas de vida y encaminan sus pasos y se lanzan, en precarias embarcaciones a navegar, para llegar a una Europa que se resiste a aceptar su responsabilidad en la mayor ola migratoria desde la Segunda Guerra Mundial. Seres humanos venidos del África Subsahariana, del Magreb, del Sahel, África Oriental, pero también de Eritrea y Siria. Mostrando con ello que las guerras y la crónica situación económica de subdesarrollo que vive África son causas que alientan el desplazamiento de millones de seres humanos, que miran desde la orilla sur del mediterráneo las luces de una Europa opulenta y lejana.

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