Dios, Glorificado Sea -por Su condición de innecesitado y calificado con la Perfección Absoluta- está exento de cualquier Atributo que indique un defecto, necesidad o carencia, y es por eso que los sabios expertos en temas de la creencia (los sabios del kalâm), dijeron que Dios no tiene cuerpo, ni es corpóreo, ni ocupa un lugar, ni se encarna en nada, y ello es porque todas esas particularidades implican defecto y necesidad, y traen aparejada la carencia y la contingencia, lo cual se contradice con Su condición de absolutamente Innecesitado, y se opone categóricamente y certeramente a Su condición de “Ser Necesario”.