El mes de Ramadán es uno de los pilares del Islam, pues porque no solamente se realiza el ayuno tan esperado, que consiste en no ingerir ningún alimento, ni bebida desde la salida del sol hasta la entrada de este; sino que también debe realizarse a la par buenas acciones, que deben ir acompañados con el buen comportamiento, tarea tan difícil de cumplir; pero tan eficiente para crecer espiritualmente.Porque este acto voluntario de resistir las pasiones, el hambre y la sed; así como el deseo sexual, despierta y hace surgir en nosotros la fuerza interior dormida y no manifestada; a la vez que también es un ejercicio de autocontrol que capacita al hombre para resistir y no sucumbir fácilmente a las pasiones más bajas como la codicia, el egoísmo y la cólera…