Creada la Corte Penal Internacional “con bombos y platillos” se pensó ingenuamente que Palestina podía acudir a ésta para hacer prevalecer sus derechos. Vanos han sido los intentos hasta ahora cuando los acusados de estos crímenes; Israel Y EE.UU. no han firmado el Estatuto de Roma que da origen a esta corte mutándose todos los buenos oficios de los actores internacionales en espurios.