El Islam nos ha enseñado que todos los seres humanos a pesar de las diferencias de raza, cultura e idioma poseen una naturaleza en común que les llama hacia la pureza, la justicia, la bondad, la solidaridad y la cooperación y es esa misma naturaleza en común que si supera a salvo los motivos engañosos podrá conducir a los seres humanos a la Unicidad y al conocimiento de la sublime Substancia divina.