Sin duda que las contraposiciones de estas dos posturas (Derecho Islámico y Derecho occidental) hacen que los estados puedan generar un conflicto de normas en el plano internacional. Pero por qué manifestamos ello, la respuesta es simple pues el remanente de las sociedades internacionales tiene sus fundamentos en el derecho grecorromano, aquel que ha servido de molde para muchos estados entre los cuales también (post descolonización) tienen una tendencia islámica. El derecho interno de estos actores jurídicos y políticos es la base de su política internacional de relacionamiento, eso ha hecho que muchos estados no ratifiquen cierto tipo de tratados internacionales; pues esta colisiona con su normativa interna. Este conflicto jurídico ha hecho que muchos estados que tienen una identidad, costumbre y creencia similares constituyan normas, pactos, tratados y declaraciones (este como instrumento diplomático) que puedan manifestar su sentido como “pueblos” con un mismo Profeta y un libro sagrado, nos referimos a Muhammad (Mahoma) y a su Libro Sagrado que es el Corán. Este artículo nos adentra en un estudio de suma pertinencia en los terrenos del derecho islámico y el derecho internacional.