Sobre Ashura

Parte 1º, 2º, 3º, 4º

Por: Sheij Abdulkarim Paz

Parte 1º

La bendición y la Paz sean con el mejor de las criaturas, el profeta Muhammad y su Purificada Familia, y con todos los grandes profetas de la humanidad, como Jesús, Moisés, Abraham.

Estos días son sagrados, ¡Oh seres humanos! El profeta Zaqarías, la paz sea con él, ayunó el primer día de Muharram y luego pidió a Dios un hijo y Dios se lo concedió a pesar de su vejez y de la esterilidad de su mujer, y nació Juan el Bautista, la paz sea con él.

El rango del Imam Husein, la paz sea con él, es tan grande ante Dios que a él le fue encargado salvar al Islam de su destrucción cuando los tiranos Omeyas se hicieron con el poder mediante la extorsión y el engaño. Su rango es tan elevado que hasta a la tierra donde fue martirizado, Karbalá, le fue concedida la intercesión y la curación, así como a la camisa de Yusuf, la paz sea con él. La ziarat o visita al Imam Husein, la paz sea con él, que nos llegó a través de dos Imames, el Imam Baqir y el Imam As-Sadiq, la paz sea con ellos, tiene muchas enseñanzas. Esta súplica tiene mucha recompensa y Dios recompensa mucho en el otro mundo y en éste a quien la lea, medite y sea consciente de sus enseñanzas. Allí para mostrar el elevado rango del Imam Husein se lo apoda, sangre de Dios, porque su sangre fue entregada por Dios, por eso es el señor de los mártires para todos los musulmanes de cualquier escuelas a que pertenezcan. Todos coinciden en este título que le dio el profeta, como antes de lo había dado a su tío, Hamza, la paz sea con él.

Dios no tiene sangre, pero cuando Dios quiere ensalzar a algo lo relaciona consigo mismo, como cuando dice, Casa de Dios, mes de Dios, Espíritu de Dios (Jesús, la paz sea con él), de Ali, el profeta dijo, es la mano de Dios, del Siratal Mustaqim, dice en la sura Shura, Sirata Llah, el Sendero de Dios, del Corán, el libro de Dios, etc.

Hay una relación estrecha entre Ashura y el Imam Mahdi, la paz sea con él y Dios apresure su llegada. El aparecerá en Ashura y en la ziarat al Imam Husein hay dos alusiones al Imam Mahdi, la paz sea con él. El Imam al igual que el Imam Husein posee el apodo de Safinatu Neyat, barca de la salvación. La noche de Shaban, del día quince del mes que nació el Imam Mahdi, es una noche tan bendita que se la llama la Noche del Decreto de Ahlul Bait, la paz sea con ellos y ahí se nos recomienda leer la ziarat al Imam Husein, la paz sea con él. El Imam Mahdi cuando se presente en la Meca, dirá: "Yo soy el nieto del Husein". También al Imam Mahdi se lo apoda babu LLah, la Puerta de Dios y la Sangre de Dios.

Cuando Husein era niño, un día entró a la casa donde estaba el profeta Muhammad, la bendición de Dios sea con él y con su Familia purificada, y dijo el profeta, Oh adorno de los cielos y la tierra.  Usaib ibn Kaab que estaba presente dijo: ¡Oh, Mensajero de Dios!, ¿tan elevado es su rango? El profeta contestó: Es más elevado, oh hijo de Kaab, el Imam Husein es más venerado en los cielos entre sus habitantes y los ángeles que en la tierra. Oh hijo de Kaab, en el trono de Dios a su derecha está escrito: "Ciertamente el Husein es la lámpara de la guía y la barca de la salvación".

Así como el Imam Husein, la paz sea con él, se levantó para salvar a la sunna del profeta y a su revelación cuando estaba moribunda y la revivió con su levantamiento ante el tirano malidto de Iazid, así el Imam Mahdi también revivirá el Libro y la Sunna cuando estos estén moribundos en el mundo.

Algunos compañeros del Imam Husein resucitarán y lucharán junto al Imam Mahdi, la paz sea con él, además otros grandes compañeros (Dios nos haga conocerlos y estar con ellos), como Salmán el Persa, Malik al Ashtar que dijo 'ALi, Malik es para mí como yo fui para el profeta. Mufaddal el compañero del Imam As-Sadiq, la paz sea con él. (ésto al menos está en algunas fuentes).

Cuando el Imam Ali combatía al tirano Muawia hijo de Abu Sufian (Dios maldiga al árbol del mal), pasó por Karbalá y tomó un puñado de su tierra y le dijo, Oh tierra de karbalá, de tí se levantarán hombres que entrarán sin cómputo al Paraíso en el Día del Juicio. Iadjuluna al Yannat bigairi hisab.

Queridos hermanos, dijo el profeta que en el Día del Juicio, los hombres resucitarán con aquellos que aman, pues hemos sido invitados por el Imam Husein, la paz sea con él, en estos días, sino no estaríamos recordándolo. Pues, Dios te pedimos que acrecientes el amor al Husein y al profeta, al Corán y la Familia inseparable de él y resucítanos con este amor que sea para nosotros protección y guía hacia al Paraíso, inshallah.

El Libro de Dios, su Mensajero, su Familia Purificada, son los ejes del sentido de este mundo y de todos los mundos, porque son quienes representan a Dios en grado sumo, como el resto de los profetas, pues quien los conoce y en la medida que los conoce y obedece, se conoce a sí mismo, conoce a Dios y se mueve en la luz de Dios y bajo Su guía.

En el día del Juicio todo hombre será interrogado pues Dios puso dos pruebas de Su Presencia en nosotros, una el llamado profeta interno, la conciencia y el intelecto que nos dice a todos lo que está bien y lo que está mal y la otra los profetas externos. Los profetas externos educan y desarrollan al intelecto a la perfección. Por eso las sociedades alejadas de los profetas no tienen un intelecto muy desarrollado, no importa cuántos cohetes desarrollen o maravillas tecnológicas, las usarán con un fin egoísta y destructivo, lejos de lo que Dios inspira.

Que sabias palabras indígenas milenarias dijo Evo Morales en la cumbre del clima en Dinamarca advirtiendo a los países industrializados, desarrollada su inteligencia técnica pero no su intelecto, que están contaminando de un modo muy peligroso y no quieren detenerse: "La tierra ha vivido millones de años sin nosotros, pero nosotros no podemos vivir ni un segundo sin ella". No es casualidad que el Islam bien entendido apoye a la sabiduría indígena milenaria de respeto a la naturaleza, signo de lo Sagrado, por más que irrite a los países engreídos con la técnica y la soberbia contraria al intelecto del que se han alejado en su soberbia como de los profetas. Dice el Sagrado Corán, los cielos y la tierra son un signo de Dios.

Parte 2º

En el nombre del Altísimo

Hay personas cuyo cuerpo crece, madura y envejece pero su intelecto no lo hace. Un ejemplo de ello fue el caso de un compañero del Imam ‘Ali de nombre Huzama, en la batalla de Siffin, acompañando al Imam en aquella oportunidad y pasando el Imam por la tierra de Karbalá, vio que ‘Ali, la paz sea con él, se detuvo y rezó dos ciclos de oración en ella, luego el Imam tomó un puñado de polvo y le habló diciendo que será bendita por la sangre del Husein, la paz sea con él y que de ella surgirán en el día del Juicio, hombres que irán al Paraíso sin cuenta. Huzama escuchó estas palabras y guardó silencio. Cuando estuvo con su esposa le contó lo que había visto hacer y decir al Imam. Su esposa, le dijo, no puedo entender el significado de su acción y dicho en esa tierra, pero solo sé que el Imam ‘Ali no miente ni habla en vano. Pasaron los años y este hombre para su desgracia militaba ahora en las fuerzas de Iazid y de Omar ibn Sa’ad, los enemigos de la Casa Profética. Que Dios nos cuente entre aquellos que mueren siendo musulmanes y estando en el camino de la fe verdadera, inshallah. Cuando encerraron al Imam Husein y a sus hombres en el desierto de Karbalá, este hombre, Huzama, recordó de golpe la oración de Ali, y de cómo le habló a la tierra. De pronto fue como si un grueso velo de ignorancia y de oscuridad se corriese y comprendió que estaba en las filas de aquellos que el Imam había señalado como la gente del infierno que se opondrían al Imam de su época, a su hijo, el Imam Husein, la paz sea con él. Se apartó de las filas de la gente del ejército que respondía al falso Califa, Iazid y se dirigió al campamento del Imam Husein, la paz sea con él. Le contó al Imam lo sucedido. El Imam le dijo, ahora que has comprendido la verdad, qué harás. ¿Lucharás conmigo para defenderme? Huzama respondió: No lucharé contigo ni contra ti porque tengo hijos pequeños que atender. El Imam le dijo entonces, vete lejos de aquí porque juro que si llega la hora que me ataquen y aquel que escucha mi voz pidiendo ayuda no lo hace, Dios lo enviará al infierno.

Dios nos libre de llevar una forma de vida alejada del Imam de modo que cuando llega la hora de la definición no tenemos la resolución , el amor y la fuerza suficiente para estar a su lado y nos aferramos al mundo ilusorio y pasajero.

Por otra parte, Karbalá muestra el ejemplo de muchos niños que sin tener desarrollo y madurez corporal, alcanzaron un grado significativo de madurez intelectual y de fe. Tal es el caso de un hijo de un compañero del Imam Husein de nombre Yunad que en Karbala tenía solo once años. Su padre fue uno de los primeros mártires el día de Ashura. Su hijo pronto quedó huérfano. Con sus once años se presentó al Imam y le pidió permiso para combatir. El Imam conmovido por este pequeño gran hombre le dijo: Hijo, tu madre ha quedado sola, está muy afligida y te necesitará a tu lado, puede que ella no esté de acuerdo con que tú seas martirizado, ve y habla con ella. El niño le dijo, Oh Imam, ella me ha ordenado venir a pedirte permiso para combatir. La haula ua la Quata illa bill LLahi al áliul al azim. El niño entonces fue a enfrentar a los asesinos de su padre con una ropa de combate que aún le quedaba grande. No tardó en caer mártir y unirse a su padre. Los enemigos desalmados, sin un mínimo rastro del Islam que decían representar con sus bocas, le arrojaron la cabeza del niño a su madre. La madre la besó e hizo du’a (súplica) para su hijo.

Dios otorgó el intelecto a los seres humanos, cuando este se desarrolla y perfecciona el ser humano reconoce a Su Señor y se somete a Él y le adora, buscando Su satisfacción en este mundo y no desobedeciéndolo nunca.

Es por el intelecto y no por otra cosa que el hombre encuentra su sentido para existir y la finalidad de su creación. Por él como el profeta interno será juzgado así no haya escuchado a ninguno de los profetas externos.  Los locos no tienen juicio ni condena en ningún sistema legal en este mundo ni en el otro. Los niños que no distinguen el bien y el mal, es decir que no tienen desarrollado su intelecto tampoco. Los demás no tenemos más remedio que desarrollar el intelecto más de lo que nos ocupamos de desarrollar nuestros deseos corporales o al menos no menos. De lo contrario, seremos como las bestias o peor.

Cuentan que un día el gran filósofo Avicena, caminaba por una calle. En ella había un grupo de niños jugando. Producto de sus juegos y correrías, levantaron mucho polvo y eso molestó a Avicena que nervioso los recriminó. Uno de los niños le dijo, ¡¿tú te molestas y te pones nervioso por un poco de polvo que levantamos mientras  jugamos nosotros que somos niños, cómo harás el día que el polvo te llene la garganta y se te meta en los ojos en tu tumba?! Avicena se quedó tieso como si hubiera caído un rayo. Se quedó un rato sin poder decir nada, mirando a ese niño. Cuando recobró el habla le pidió a ese mismo niño un consejo. Este le contestó que yo no puedo aconsejarte, soy un niño. Pero Avicena insistió, sabiendo que no era cualquier niño. Finalmente el niño ante la insistencia de Avicena le contestó: pregunta a tu intelecto. A tu conciencia. Como diría el Imam As-Sadiq, la paz sea con él, júzgate antes de que te juzguen. Haz lo que te gustaría que te hagan y no hagas lo que no te gustaría que te hagan. Sí, todos los hombres tendrán que responder ante este profeta interior. Salvo los locos que serán exceptuados.

Hay un dicho del Imam As-Sadiq, la paz sea con él, que augura a los visitantes del Husein el Paraíso y además podrán tomar de la mano a quienes quieran para llevarlos al Paraíso. Todo ese tiempo y esfuerzo hecho para ir a visitar al Imam, será recompensado en este y el otro mundo. Dios lo libera del cómputo de sus acciones en ese trayecto de ida y de regreso. La súplica que haga junto a la tumba, bajo la cúpula será respondida por Dios. Quien esté lejos también puede sumarse a los visitantes leyendo para el Imam la ziarat Ashura.

Los Imames nos previnieron, sobre el día en que el hiyab sea abandonado por parte de las mujeres. Los hombres parezcan mujeres y las mujeres hombres. Las leyes de Dios se modifiquen haciendo legal lo prohibido y prohibido lo legal. Hoy vemos que las drogas, el alcohol, el ataque a los países para saquear sus recursos,  la usura, la homosexualidad se extienden y se legalizan, el pudor se abandona,  el gobierno de los ricos y poseedores del dinero se consolida, en lugar del de los sabios, la destrucción del medio ambiente, todo ello ocurre. Los Imames nos dijeron que ese día las aflicciones descenderán como la lluvia hasta que aparezca el eje del mundo, el Restaurador, el Salvador. Mientras tanto, durante su ocultación, el Imam Mahdi, que Dios apresure su venida, dijo: Man kana minal fuqaha (quien es de los sabios), Saenan binafsihi (conserva su alma pura), mujalefan lihauahu, (se opone a sus deseos mundanales), muti’un li amri Maulahu (es obediente de Su Señor), falila’uamin an iuqalliduhu  (el resto de los hombres deben obedecerlo). ¿Hermano cómo estás viviendo para cuando nos llegue indefectiblemente el momento de la definición y el Imam en cualquier rincón de nuestra vida nos diga, lucharás a mi lado? Eso no se contesta con palabras, sino con todo el ser, y si el ser no se preparó, irremediablemente se alejará de su Imam como el desgraciado de la luz. Dios no nos permita abandonar a nuestro Imam ni por un momento.

Parte 3º

Dice Dios Altísimo en el Sagrado Corán, en el capítulo 16, aleya 97, La Abeja: “A quien haga el bien, hombre o mujer y sea creyente, le daremos una vida buena y le recompensaremos según lo mejor que haya hecho”.

Una vida buena, la mejor, es la que leemos en la ziarah de Ashura, Dios mio, haz que mi vida sea como la de Muhammad y su Familia y mi muerte como la de Muhammad y la de su Familia.  El mismo du’a que leemos en las festividades de ‘Idul Fitr, e ‘Idul Adha: “Hazme entrar en todo bien que has hecho entrar a Muhammad y a su Familia y apártame de todo mal que has apartado a Muhammad y a su Familia”.

El Imam Rida, la paz sea con él, dijo que yo garantizo a quien haga la ziarah (la visita al Imam Husein, la paz sea con él), la respuesta de Dios.

Toda la vida buena es para quien es creyente y tiene dos ejes: la fe y las buenas acciones. Musulmanes hay muchos, creyentes pocos. El Imam As-Sadiq, la paz sea con él, dijo el musulmán es como el Haram, el recinto sagrado en la Meca, pero el creyente es como la Ka’aba. Quien está en la Ka’aba está en el Haram, pero no al revés. El creyente tiene condiciones. La fe del creyente no es otorgada por Dios a cualquiera. Se narra que el Profeta miró a la Ka’aba y dijo: Oh Ka’aba, ¡qué honor y dignidad que posees!, pero, ¡por Dios que el creyente tiene aún más dignidad que tú! El creyente es, dice el Sagrado Corán, aquel que cuando se recuerda a Dios se estremece, tiembla su piel.

El creyente recuerda dos cosas y olvida dos cosas. Recuerda a Dios y a la muerte y olvida las cosas buenas que hizo para los demás y lo malo que le hicieron. Perdona mucho como su Señor. Y perdona mucho como espera de su Señor ser perdonado.

El Sagrado Corán y el Mensajero nos recomiendan recordad mucho a Dios. En todas partes, en todo momento, en soledad, en el mercado. El Profeta cuando entraba al mercado decía: Me refugio en Dios de Satanás el maldito. El mercado es como el templo donde es adorado Satanás por muchos. Cuánto se miente, cuánto se esconde, cuánto se engaña, cuánto se ambiciona, el instinto es exacerbado.

Hay un hadiz que nos recomienda en soledad, cuando se prepara el terreno o la situación para cometer pecado, que aumentemos especialmente el recuerdo de Dios en ese momento. Dios nos ve, nuestro Imam nos ve. A él se le entregan nuestras acciones todos los jueves por la noche (noche del viernes) y si no lo ofendemos podemos ser objeto de su súplica especial. Por eso es recomendable el jueves a la noche estar en la casa de Dios para que nos perdone y nos encuentre donde ama,  y tener más posibilidades de que la súplica del Representante de Dios nos abarque.

Una vez un hombre se presentó al Imam As-Sadiq, la paz sea con él y le dijo mi hermano es tan piadoso y es tan precavido que está dudando hasta de ti de que seas Imam, no tiene certeza, quizás no lo seas dice. Mi hermano es muy piadoso…! El Imam le dijo, recuérdale el río de Balj. Cuando le dijo al hermano que el Imam As-Sadiq me dijo cuando le dije que tenías tanta piedad que hasta dudabas de su condición de Imam, me respondió que recordaras el río Balj. El hombre se estremeció y quedó callado. Luego dijo: Ya no tengo dudas de que él es el Imam. Luego agregó, una noche íbamos por el rio en una barca y se averió en una zona llamada Balj. Tuvimos que detenernos y éramos solo tres personas, un hombre que conducía la barca, una sirvienta y yo. El hombre se fue a buscar con qué arreglar la barca y esa noche quedé solo con esa sirvienta. Entonces Shaitán me atacó y no me pude contener. Pensé que nadie me veía y nadie se enteraría. Acordamos no decir nada y de esa manera protegernos. El Imam estando en Medina no pudo haberse enterado más que por su condición de hombre de Dios.

Le dijeron a un Imam, ¿el mundo es como la mitad de una nuez en tu mano? Dijo el Imam así es por permiso de Dios.

No estamos solos cuando creemos que lo estamos, además de Dios y el Imam, también están los dos ángeles custodias y escribas de nuestras acciones y además, todos los miembros de nuestro cuerpo hablarán por orden de Dios en el Día del Juicio y dirán la verdad sin agregar ni quitar nada. Como decía el Ayatullah Bahyat, no es broma que nuestros miembros sean testigos… Además la tierra hablará, las paredes, todo. Decía el Imam Jomeini, si el hombre entendiera que está ante la vista de Dios en forma permanente esté donde esté, y lo entendiese con su corazón, no solo con su mente, no se animaría a pecar. Cuando pecamos es por falta de fe y convicción, no mental, sino del corazón.

El creyente acrecienta su fe con la lectura del Sagrado Corán. Dicen que el Imam Jomeini, aprendió el Sagrado Corán de memoria a la edad de diez años. Dicen que Habib ibn Mathaher, uno de los mártires de karbalá que tenía ochenta años recitaba un Corán por día. El Imam de la mezquita hoy contó acá en Qom que él conoce quien recita todo el Corán cada dos días. Acá mismo en Qom, hoy en día! Por supuesto son memorizadores.

Dijo el Imam As-Sadiq, la paz sea con él, no es apropiado para el creyente morir sin aprender el Corán.

Decía el Profeta a Salmán. Ia Salmán ‘aleika bitilauati al Qorán, Oh Salmán dedícate a recitar el Corán. La lectura del Corán es kaffaratu liddunub, perdón de los pecados ua satri minal ‘uiub, cubierta de los defectos.

Los creyentes se encomiendan mucho a Dios. Dios sabe más de nosotros que nosotros mismos. Dios es más misericordioso con nosotros que nuestra madre y nuestro padre, nos ama más. Los creyentes confían en Dios.

El creyente atiende a los pobres. Dijo ‘Ali, la paz sea con él. Cuando el Mensajero de Dios ascendió a los cielos, Dios le habló y le dijo: Ia Muhammad, Mi amor está con el amor a los pobres, pues acércalos a ti, a tus reuniones, me acercaré a ti y aleja de ti a los ricos. Obviamente alude a los ricos arrogantes, no a los que gastan su dinero en el camino de Dios para agradarle como Jadiya con quien el profeta se casó con la Satisfacción de Dios.

Cuando gente pobre invitó al Imam Husein a comer con él al costado del camino, no solamente se sentó a comer con ellos sino que luego los invitó a todos a su casa.

El profeta dijo a ‘Ali, Dios te ha agraciado con un gran regalo. Ha puesto el amor a ti en el corazón de los pobres y oprimidos y les satisface que seas su Imam (guía hacia Dios). Para conquistar el corazón de los pobres y que acepten el liderazgo no solo para obtener ventajas en este mundo sino también para obtener la Satisfacción de Dios hay que estudiar la vida de los modelos como el Imam ‘Ali y los profetas, no hay modelos mejores y más completos para una guía real y verdadera.

Los creyentes atienden a la oración, no la descuidan. Cuidado con aquellos que no rezan, pues es una de las causas que conduce al infierno, tal como lo dice el Sagrado Corán. Los hombres son probados en varias cosas, una de ellas es en la adoración. ¿Cómo obedecemos a Quien nos provee de todas las bendiciones que gozamos incluso cuando le estamos desobedeciendo? Si me agradecen dice Dios en el Sagrado Corán, les aumentaré.

¡Dios!, lava nuestros pecados abundantes con Tu recuerdo y el recuerdo de tu amado, el Imam Husein, la paz sea con él. Fortalece nuestro corazón con las lágrimas de Muharram, el mes del martirio del señor del los mártires y de los jóvenes del Paraíso. Perdona a nuestros padres, bendice a los sabios, los custodios de Tu religión y especialmente al Imam Jomieni, quien revivió el Islam en nuestra época, al líder actual, Ayatullah Jamenei y los mártires de Karbalá y de hoy.

Parte 4º

En el nombre del Altísimo.

La bendición y la paz sean con el Profeta Muhammad y su Familia Purificada.

Ruqaia era una hija del Imam Husein, la paz sea con ambos, tenía solo tres años en Karbalá. Pero los llamados musulmanes del ejército de Ibn Ziad a las órdenes del pseudo califa omeya, Iazid, tampoco tuvieron misericordia de ella, como no la tuvieron de ‘Ali al Asgar, el ‘Ali más pequeño, hijo del Imam de solo seis meses. Cuando el Imam lo alzó para decirles a los enemigos que si querían matarle a él, qué pecado había cometido según ellos esta criatura de seis meses a la que despiadadamente, al igual que al resto de las mujeres, enfermos y niños habían privado de agua en el desierto durante tres días. La respuesta de los pseudomusulmanes fue una certera flecha que le dio de lleno en la garganta del niño que se desangró en brazos de su padre…La haula ua la quata illa bil Llahi al ‘aliul al azim. Ruqaia no tuvo un trato mejor que ‘Ali al Asgar. Fue encadenada y golpeada por estos salvajes que no conocieron ni superficialmente la misericordia del Profeta y las recomendaciones coránicas. Cuando llegó encadenada al palacio del tirano Iazid en Damasco, no podía cesar de llorar y esto molestó a Iazid. Quien se había instalado nada menos que en el puesto del califato, o sea, ¡en el puesto del sucesor del Profeta y representante de Dios! , dijo: ¡Yo sé cómo hacer callar a esa niña! Qué puede haber hecho el nieto de la comedora de hígado, Hind esposa de Abu Sufian el archienemigo del profeta Muhammad, la bendición y la paz sean con él y con su Familia Purificada. Hind comió el hígado de Hamza, el tío del profeta y apodado el Señor de los mártires por su elevadísimo rango ante Dios.  Una conducta repugnante y salvaje de la esposa del líder de la oligarquía mequinense. Haciendo honor a su progenie, el maldito de Izid ordenó traer la cabeza del Imam Husein que le fue alcanzada en una bandeja tapada y la puso delante de Ruqaia y la descubrió para ella, diciéndole mírala. Fue demasiado para la pequeña y pura Ruqaia, murió allí mismo mientras seguramente Iazid reía embriagado de una locura infernal. Todavía hoy en día hay supuestos musulmanes que discuten que Iazid era realmente un califa legal o no? La haula ua la quata illa bil Llahi al aliuil al azim. Por supuesto, la mayoría de los musulmanes sunnitas lo consideran un rey tiránico no un califa de los “bien guiados”.

Al Imam Husein, la paz sea con él, le preguntaron que es la educación (el adab), contestó, es que salgas de tu casa y consideres a todos mejor que ti. Le dijeron, pero cómo puedes sentir eso tú si eres el Imam (y por lo tanto eres superior). No hay contradicción entre la humildad y la perfección de los Aulia o elegidos e íntimos de Dios. Los hombres cuánto más perfectos más humildes son, porque ven en la criaturas de Dios el poder de Dios y a Dios mismo, pues todo es un signo de Dios para ellos y aman a la gente por Dios. Al contrario son los hombres imperfectos, pequeños, los que se esconden tras la arrogancia, se inflan como esos animales para aparentar ser más de lo que se sienten realmente. Algunos se muestran humildes pero aún cuando lo hacen no dejan de creerse superiores. Su humildad no es sincera. Pero los elegidos de Dios son humildes de corazón. Los Imames saben que el Kibria, el engrandecimiento es un atributo que pertenece solo a Dios. No ven este atributo en las criaturas, sino en Dios.

El Imam As-Sadiq, la paz sea con él dijo: “Busqué el liderazgo y lo hallé en el servicio”.

El Imam Jomeini, la misericordia de Dios sea con él, dijo: “No me llamen líder, llámenme servidor”.

La humildad es un rasgo del intelecto desarrollado que es consciente de la propia insignificancia ante Dios, incluso ante la inmensidad de la creación, los cielos infinitos, como signo elocuente de la Grandeza de Dios Absoluto. La religión del Islam es quizás la única religión hoy en día que considera al intelecto como prueba de Dios, y exige para ser aceptada la aceptación de la razón. El Islam a diferencia de la cultura secular predominante en Occidente, no considera al hombre un animal más, más evolucionado, no, el Corán dice: Laqad karramna bani Adán. “Hemos honrado a los hijos de Adán”. Y lo ha honrado con el intelecto. Mientras que el Islam define al intelecto por aquello con lo que se adora y conoce a Dios- en esto radica la nobleza humana en el conocimiento y sumisión devota a Dios-, en Occidente, el intelecto solo sirve si es aplicado a las cosas mundanas como la técnica, el desarrollo material, el dominio de la naturaleza en provecho propio y es descartado si pretende inmiscuirse en temas de Dios. Dicen, esas son cuestiones de fe, no de lógica y razón. Así el ser humano es rebajado a un mero animal encerrado en la cárcel de la finitud del mundo y la fe a un mero sentimiento íntimo, sin base de sustentación objetiva, lógica.

Una fe así se degrada y no ocupa lugar en el desarrollo de la vida humana. Queda relegada a los márgenes de la vida y el avance individual y social.

Una fe sin base sólida racional y más aún sin base mística o gnóstica, es decir sin base de certeza del corazón, de visiones interiores y profundas de las realidades superiores, es una fe inestable, viene y se va, depende de dónde estemos, con quién, en qué situaciones. Si el ambiente es religioso somos religiosos, si es Ramadán vamos a la mezquita, si es Muharram aparecemos, pero si pasan estos meses no vamos. Si estamos en un lugar religioso observamos nuestros deberes, pero si no, no. Como esas mujeres en los países islámicos que toman un avión para ir a Europa y ni bien despega se sacan sus hiyabs o esos musulmanes que vienen a Occidente y poco a poco no se los ve más en las mezquitas. O nosotros cuando estamos con sabios somos de una manera y cuando estamos entre amigos, no nos cuidamos de hacer giba (maledicencia).

En el capítulo Yuma’ del Sagrado Corán se narra que en ocasión en que el profeta estaba rezando el Yuma’ en Medina y estaba ocupado con el sermón que es parte de la oración y es obligación para los musulmanes sentarse en silencio y escuchar, la mayoría se pararon y se fueron corriendo porque llegaba una caravana de Siria y no sea que perdiesen de comprar las mejores mercancías y solo doce personas quedaron con el profeta. El profeta dijo si hubiesen ido todos, Dios hubiese hecho descender Su castigo ahí mismo (acabando con ellos y con sus ídolos o mercancías).

Muchos dejaron al Imam Husein, la paz sea con él a lo largo del camino, desde que escucharon acerca del martirio de Muslim ibn ‘Aqil, o cuando Hurr los detuvo, o en la última noche cuando fue evidente que morirían todos al otro día y el Imam los invitó a utilizar la noche para huir porque solo era a él a quien querían matar. Se iban de a diez o de a veinte. Y quedaron los sinceros.

Dios otórganos un intelecto desarrollado y un corazón firme y sincero en Tu camino en todo momento y lugar, especialmente en el momento de morir y dejar este mundo.

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