Desde que se inició la profecía en el año 610 D.C. esta creencia fue vilipendiada y atacada; aún por los propios familiares del Profeta en su ciudad de origen; en Meca. Por todos los indicios históricos que se tiene Muhammad o “Mahoma”, como es más conocido en gran parte de Occidente siempre demostró ser una persona veraz, confiable y honesta. A tal grado que él mismo tenía muchos sobrenombres como por el ejemplo, “Amin” el que es correcto, “Hamid” el que alaba o “Mahmud” el digno de alabanza; etc… nombres y apodos con los cuales era conocido en aquella época pre-islámica; así como en plena época de esta religión. Así cuando se había casado con Jadiya, éste seguía realizando sus meditaciones y oraciones a un poder superior, muchas veces se la pasaba en meditación cuestionando la idolatría de su pueblo, quienes dentro la Cava tenían a 360 dioses a los cuales adoraban cada día del año.