8 millones de niños mueren cada año en el planeta por problemas relacionados con la pobreza y cada 3 segundos fallece un infante por desnutrición y falta de agua potable. Según la Unicef2 mil millones de personas padecen hambre silenciosa y carecen de micronutrientes fundamentales como: el fluoruro, yodo, zinc y vitaminas C, A, E y K. De acuerdo a la ONU en el mundo existen niños que tardan hasta 6 horas en encontrar qué beber y más de la mitad de las camas de los hospitales en el orbe están ocupadas por pacientes que ingirieron agua contaminada, como en el África. De las instalaciones sanitarias, dos mil 600 millones de personas a nivel global carecen de alcantarillado y desagüe, lo que deriva en enfermedades gastrointestinales, además mil 400 millones de humanos carecen de electricidad y cocinan con leña y troncos.