El hombre se ha visto siempre a sí mismo como una puerta de entrada para la moralidad y ha considerado el mundo abstracto desde su propio punto de vista. En otras palabras, existen cosas en el alma (nafs) o ego del hombre que no concuerdan con las cosas del mundo material. No solamente tienen en cuenta este punto los psicólogos y espirituales antiguos, sino que los psicólogos modernos también admiten que ciertos aspectos del hombre no se pueden explicar a través de argumentos materialistas.El Profeta del Islam (BPD) ha dicho: “Quien se conoce a sí mismo conoce a Dios”.El Sagrado Corán considera al hombre diferente a todas las otras criaturas. Trata al hombre independiente y singularmente. Dice el Sagrado Corán: “Les mostramos Nuestros signos en todas las regiones de la tierra y en sus propias almas...” (41:53).