La caravana del Imam (la paz sea con él), y paralelamente, las huestes de Ĥurr siguieron su marcha hasta llegar a Naînaûâ. En este lugar se encontraron con un hombre armado montado a un caballo veloz, que era un mensajero de Ibn Ẕiâd y portador de una carta de su parte hacia Ĥurr. El texto de la carta decía: “En el momento de recibir esta carta presiona a Ĥusaîn Ibn ‘Alî y haz que descienda en un desierto sin agua ni vegetación, ni lugar de refugio”.