Imam dijo: “Yo estoy luchando con vosotros y vosotros conmigo. Las mujeres no tienen pecado ni culpa. Entonces, impedid a vuestros tiranos violar a mi familia mientras yo viva”.
Relata Jûâriẕmî: “En los momentos más cruciales de ‘Âshûrâ, cuando el Imam se encontraba solo luchando valientemente frente a un poderoso ejército, este quiso provocarle un daño psicológico para perjudicarlo y que no pueda continuar. Por lo tanto, lo alejó de las tiendas de las mujeres y en ese mismo momento dio la orden de atacarlas. Entonces, el Imam exclamó:
Oh, seguidores de hijos de Abû Sufiân: si no tenéis ninguna religión y no teméis el día del Juicio Final, por lo menos sed juiciosos (hombres libres) en la vida. Y si os consideráis árabes a vosotros mismos, pensad en vuestros antepasados y proteged vuestro propio honor humano….