Hace un año atrás, en el Día Mundial del Refugiado, mis amigos de la Fundación Cultural Oriente – www.islamoriente.com – me propusieron escribir un artículo con referencia a esta conmemoración y dar cuenta del estado de este fenómeno de los refugiados ya convertido más que en un hecho puntual, en una situación crónica, alarmante y sobre todo con profundas repercusiones en las sociedades sometidas a guerras de agresión, conflictos internos o dificultades de todo tipo que han forzado a su población a emigrar.