Si quisiéramos ver cuál fue el momento más difícil del día de ‘Âshûrâ, debemos decir que fue el momento de la despedida del Imam con su familia y el Imam Saÿÿâd (la paz sea con ellos) porque, por un lado, vieron que luego del martirio de los hombres y jóvenes, el único apoyo que tenía se estaba despidiendo. Una despedida que no tendría regreso. ¿Qué harían, luego de él, en este vasto desierto, sin tener a nadie que los apoye? ¿En quién debían refugiarse? Más de ochenta mujeres y niños indefensos, ¿cómo deberían defenderse frente a los crueles ataques del enemigo?