Muslim Ibn ‘Aqîl, en la mitad del mes de Ramadán, marchó hacia Kufa desde la Meca, siguiendo la orden del Imam Ĥusaîn Ibn ‘Alî (la paz sea con él).
En su camino, entró a Medina y, en una parada breve, visitó la tumba del Profeta (la paz sea con él), visitó también a sus parientes y junto a dos guías de la tribu de Qeîs siguió su viaje hacia Kufa.